martes, 28 de febrero de 2017

Dime qué comes y te diré qué piensas. Entrevista a Jairo Restrepo



Jairo Restrepo nació en Colombia pero tiene nacionalidad brasileña. Hombre de formas joviales y estilo directo, parece mantener en todo momento una esencia campesina y rebelde, que lo ha llevado a transmitir sus conocimientos con pasión a lo largo de veinte años.
Sus viajes lo han llevado a América Latina, el Caribe, África, Oceanía y Europa. Ha trabajado como asesor técnico para gobiernos, ministerios y parlamentos, ha dictado más de 750 conferencias y más de 700 cursos a agricultores y campesinos, ha publicado 40 artículos científicos y ha dado a conocer 16 libros en temas de agricultura orgánica. Su trabajo consiste en enseñar la forma en que una agricultura orgánica puede regenerar la fertilidad biológica y mineral de los suelos agrícolas, y de la necesidad de que esa regeneración vaya acompañada de una producción viable de alimentos sanos, baratos para el consumidor y rentables para el agricultor. Y lo hace a partir de preceptos muy sencillos y prácticos. Como afirma él mismo “la mierda de vaca es revolucionaria”.

¿Qué diferencias hay entre la agricultura regenerativa y la agricultura ecológica convencional?
La propuesta de una agricultura diferente, con todos los matices que se le quieran dar, es marcar diferencias con la agricultura industrial. No puede existir una agricultura que no tenga en cuenta lo humano. En la agricultura convencional no es el humano el que decide, sino la máquina y el capital. El avasallador, el colonizador, el especulador y el estafador es el que manipula con la cuestión de los alimentos. La comercialización de los alimentos es atentar contra la dignidad de la gente. El alimento se convierte en dominación.

¿En qué sentido?
Dime qué comes y te diré qué piensas. La propuesta de la agricultura orgánica es volver a recuperar la parcela de la humanidad. Las ventajas de la agricultura orgánica es que produce energía y no la gasta. Para producir una tonelada de fertilizante químico, por ejemplo, necesito gastar cuatro unidades petroleras. También se protege la salud de los consumidores y los trabajadores, se protege la naturaleza y la vida, y existen una serie de valores. Hay humanidad, hay sensibilidad, hay emoción.

Digamos que el hombre coge las riendas de su alimentación ¿es lo que usted llama soberanía alimentaria?
Soberanía alimentaria y autodeterminación de los pueblos para decidir sobre su alimentación. Pero todo eso no es independiente de temas como la salud, la educación, la cultura y las condiciones básicas para sobrevivir. No podemos hablar de soberanía nutricional si no se tienen en cuenta esas cosas. La autonomía de la alimentación es un concepto más amplio.


¿La agricultura puede ser un punto de partida para un cambio social?
Yo digo que la agricultura es una manera de extender la vida. La vida es un milagro que, como todos los milagros, no se deja descubrir. Cada uno lo encuadra donde quiere. Lo que está claro es que vivimos en una sociedad donde lo que prima es el tiempo, cuando el tiempo no existe, existe el continuo movimiento.

Una falta de tiempo típica del mundo urbano ¿Qué relación puede establecerse entre el campo y la ciudad?
En la ciudad es donde se pierde la identidad del ser humano y sus relaciones. Las ciudades son parásitas, dependientes y están en decadencia. Allí no hay personas, hay individuos. Me hace gracia que hay personas que hacen una analogía curiosa, cuando dicen que la ciudad es una selva. Es mentira. En la selva hay espacio para todos mientras que en las ciudades hay segregación por espacios. En la naturaleza no hay segregación. Ojalá las ciudades fueran como la selva, donde existe una armonía entre todas las especies.

En cuanto a su trabajo en agricultura orgánica, usted habla muchas veces de microbiología.
Sí, la microbiología es el cerebro de la tierra. La fertilidad es el resultado de un pensamiento. Ese pensamiento está en un cerebro y el cerebro es la microbiología. Una tierra que no tiene microbios no puede expresar ningún pensamiento. Por otro lado, la tierra que se expresa de forma diversa es porque abajo también es diversa. Cuando nutro la tierra con un solo pensamiento, sobre ella solo hay monocultivos. Es como una biblioteca con miles de ejemplares de un solo libro. La pregunta es la siguiente, ¿Quién consume ese pensamiento simplificado tiene también una erosión de su conocimiento?

La íntima conexión entre estómago y cerebro.
No existe el cerebro despegado del estómago. El estómago define lo que se debe pensar. Si yo paso hambre, por ejemplo, mi pensamiento es totalmente diferente. Nos alimentamos de una comida que provoca graves secuelas cerebrales. La sangre que te circula es el resumen de todo lo que consumes. La sangre son minerales líquidos y estamos comiendo alimentos desmineralizados. Lo que estás comiendo te roba la vitalidad y hace aumentar todas las patologías.

¿Cómo se puede trabajar mejor con nuestra alimentación?
Existen mecanismos de destrucción del ser. Uno de ellos es partir de alimentos neurotóxicos, que afectan al sistema límbico y a la capacidad de pensar. Los alimentos actúan directamente sobre el sistema inmunológico y lo reprimen. Se dan entonces nuevas enfermedades y nuevas patologías. Lo que comemos son alimentos no vitales, que deprimen más que activan. Es el proceso xenobiótico, que es consumir alimentos extraños al organismo.


¿En qué consiste?
El estómago debe decodificar los conservantes, por ejemplo. Tiene que usar mecanismos químicos para entenderlo. Hay sustancias que el cuerpo humano no las reconoce y se da una pelea química que puede provocar patologías. El alimento peor y más extraño es el que más se conserva. Nosotros nacimos para alimentarnos al día, pero en la ciudad hemos perdido la referencia de lo que es el día. La alimentación, la agricultura y la farmacia no son más que un negocio. Un negocio en el que el 52 por ciento de la superficie del planeta le pertenece al 1 por ciento de la población. Y el 62 por ciento de la economía del mundo pertenece a cien empresas, que a su vez tienen filiales.

¿Y por qué existe ahora un auge de los productos llamados ecológicos?
Realmente estoy un poco preocupado por la rapidez de ese auge. El año pasado la agricultura orgánica movió 47.000 millones de dólares, y el mismo Banco Mundial ha abierto un departamento de agroecología. Eso significa que la industria no va a cerrar, simplemente va a cambiar de mercancía. La agricultura orgánica ahora les rinde, haciendo preparados orgánicos a escala, que son más baratos. En España, por ejemplo, hay ya 2 millones de hectáreas destinadas a este tipo de agricultura.

Lo cierto es que, por ejemplo en Latinoamérica, existen grandes desigualdades que quizás ponen en duda todo ese auge económico.
Cierto. Allí se dan grandes desigualdades. Todo abajo y todo arriba. Pero en Europa también se está dando una proletarización terrible, con una clase media resentida que no quiere ser proletaria. Esa es la clase más hija de puta que te puedas imaginar. Es la que te va a joder. Los de arriba son los que ven que pueden utilizar esa clase media para reprimir. Eso es lo que pasa en Argentina en estos momentos. Existe un libro llamado Mal comimos, de Soledad Barruti, con el subtítulo “cómo la industria alimentaria argentina nos mata”. El 56 por ciento del territorio agrícola argentino es de soja. Se han eliminado casi 600.000 pequeños productores en los últimos diez años. Ese 56 por ciento son 250.000 kilómetros cuadrados, lo que equivale a tener la mitad de España cultivando soja transgénica.

En manos de unos pocos.
¿Sabes quien tiene una finca de 90.000 kilómetros destinados al cultivo de soja transgénica? Grobopatel, un agrónomo que dicta las reglas de la Universidad de Buenos Aires. El Plan Agrario Argentino lo ha trazado él, es el que le da las coordenadas a la muchacha Cristina.

¿De qué forma crees que se puede cambiar esa dinámica?
La dinámica consiste en recuperar lo humano, y lo humano es partir desde abajo. La agricultura no llega por decreto ni porque el rey quiera. Quien decreta un proyecto colectivo es la sociedad. Eso se consigue con el respeto a las personas y la tolerancia. Eso sí, para la tolerancia hemos de partir de unos principios básicos: el respeto a la vida y la solidaridad. El respeto a la diferencia se hace sin negar los principios del otro.

Entrevista realizada por Jordi Ardid.
Publicada en www.esfacilserverde.com

jueves, 9 de febrero de 2017

CURSOS MACROBIÓTICA MARZO 2017 EN ALICANTE Y BARCELONA


CURSOS DE MACROBIÓTICA 
EN CA L’AGNÈS (Alicante y Barcelona)

Todos los cursos son de 10h a 17h e incluyen la comida del medio-día además del material didáctico, de cocina (todas las personas cocinan en Ca l'Agnès) y los alimentos ecológicos para elaborar la gran variedad de platos que elaboraremos en cada uno de ellos. 


26 de febrero en Llíber:

Macrobiótica para tiempo más caluroso. El elemento fuego.


5 de marzo en Llíber:

El elemento  madera . Cocina para regular el hígado y la vesícula:. Detox primaveral.


18 de marzo en Cubelles:

Introducción a la macrobiótica: Elaboración de menús equilibrados. Bases filosóficas.


19 de marzo en Cubelles:

Cocina para regular y fortalecer el sistema digestivo. Elementos metal y tierra.


25 de marzo en Llíber:

Taller de miso, tempeh, amasake, tofu y seitán caseros.



+Info: agnesmacrobiotica@gmail.com
Tlf: 638 893 371




CURSO DE MACROBIÓTICA EN LLÍBER (Alicante): DETOX PRIMAVERAL


PROGRAMA PARA LA DEPURACIÓN, REGENERACIÓN Y NUTRICIÓN CELULAR
EN CA L'AGNÈS - LLÍBER (Alicante)

DOMINGO 5 DE MARZO de 10h a 17h

El curso está orientado a depurar el hígado sin debilitar el organismo.

Propongo un programa en el que te informaré sobre alimentos, estilos de cocción y remedios macrobióticos orientados a descargar de toxinas el organismo sin debilitarlo. 
Cocinaremos, como en todos los cursos que ofrezco, platos muy variados adaptados a la estación real (en este caso, será un detox de primavera) y al sistema orgánico "madera" que en medicina oriental corresponde al hígado/vesícula biliar.

Además, veremos:

1.      Cualidades del elemento madera.

2.      Desajustes más comunes relacionados con el hígado y la vesícula biliar.

3.      ¿Qué desequilibra el elemento madera y a estos órganos?
4.      Tratamiento macrobiótico de los desequilibrios del elemento madera con estilo de vida y remedios medicinales caseros.
5.     Cocina práctica para depurar, regenerar, nutrir y para trastornos del hígado. Elaboración de un menú equilibrado con varios platos medicinales
 
Plazas limitadas.
+ Info: agnesmacrobiotica@gmail.com 

INTENSIVO DE INTRODUCCIÓN A LA MACROBIÓTICA EN CUBELLES (Barcelona)


Somos un compendio de los que comemos, del medio-ambiente en el que interactuamos y de nuestras creencias conscientes e inconscientes. Todos estos aspectos están conectados y conforman nuestra condición de salud. Pero sobretodo somos los que nuestro cuerpo-mente es capaz de asimilar, transformar y eliminar. Esto vale tanto para los alimentos que comemos, que han de ser convertidos en los nutrientes adecuados para sostener una óptima condición de salud como para las emociones recurrentes que pueden provenir tanto de estos alimentos como de experiencias y creencias adquiridas y se relacionan directamente con nuestra condición orgánica.

Te propongo adentrarte en el mundo de la alimentación despierta y consciente mediante un curso teórico-práctico en el que se unen la creatividad de la cocina equilibrada del día a día con el auto-conocimiento para aplicarla a las propias necesidades.

Puedes asistir a un sólo curso o al fin de semana completo.

SÁBADO 18 DE MARZO: INTRODUCCIÓN A LA MACROBIÓTICA

 - BASE FILOSÓFICA.

 - ORGANIZACIÓN Y ELABORACIÓN

   DE MENÚS EQUILIBRADOS.

 - CREATIVIDAD Y SABOR EN LA   COCINA DEL DÍA A DÍA


DOMINGO 19 DE MARZO: COCINA MEDICINAL

- REGULAR Y FORTALECER EL SISTEMA DIGESTIVO.

EN CA L'AGNÈS - CUBELLES (BARCELONA)
Todos los cursos son de 10h a 17h e incluyen la comida del medio-día además del material didáctico, de cocina (todas las personas cocinan en Ca l'Agnès) y los alimentos ecológicos para elaborar la gran variedad de platos que elaboraremos en cada uno de ellos. 

+Info: agnesmacrobiotica@gmail.com
Tlf: 638 893 371










viernes, 3 de febrero de 2017

CURSO DE MACROBIÓTICA EN LLÍBER - ALICANTE.


Curso teórico-práctico de un día a precio asequible.

EN CA L'AGNÈS LLÍBER (Alicante), el 26 de febrero de 2017

Programa general

Elaboración de menús equilibrados adaptados a la estación  +  Estudio de la energía de los alimentos (yin-yang) y estilos de cocción (características, propiedades y diferentes maneras de cortar las verduras).


Cocinaremos una gran variedad de platos, todos veganos con ingredientes ecológicos.

EN CADA MONOGRÁFICO ESTÁ INCLUIDA LA COMIDA DEL MEDIO-DÍA,

LA MERIENDA , UN DOSSIER CON RECETAS Y  TEMAS ESPECÍFICOS
QUE ESTUDIAREMOS EN  EL CURSO.
DURACIÓN DEL CURSO: de 10h a 17h.


+Info: agnesmacrobiotica@gmail.com
Tlf: 638 893 371




jueves, 2 de febrero de 2017

TÓXICOS EN LOS ENVASES DE LOS ALIMENTOS

Foto: www.prefierolonatural.wordpress.com


Por “migración” entendemos el paso de compuestos químicos procedentes del envase a los alimentos que contiene. Ese traspaso puede ser por contacto directo (por ejemplo, las sopas en brik) o indirecto, como en el caso de las patatas fritas envasadas, que apenas tocan la bolsa.  El abanico de materiales cuyas partículas pueden pasar del envase a la comida es muy amplio: plástico, pegamento, papel y cartón, barniz, aluminio, tintes de colorear etc.

Actualmente, unas 1.500 sustancias que pueden migrar a los alimentos han sido analizadas y aprobadas por los expertos nacionales o de la Unión Europea. Del resto de componentes susceptibles de migrar (se calcula que entre 50.000 y 100.000 sustancias pueden migrar en cantidades potencialmente peligrosas) nada se sabe. Además, muchos de estos ensayos, sobre todo los que se realizan con los materiales más frecuentes, han quedado desfasados y deberían ser revisados; el problema es que no hay presupuesto para hacerlo. No obstante, cualquier sustancia peligrosa detectada se destierra de la fabricación de envases por lo que no se tiene constancia de que se estén usando elementos peligrosos para la salud. Sin embargo, hay que reconocer que desconocemos la mayoría de las sustancias existentes.

Posibles efectos a largo plazo
Por lo tanto podemos decir que no hay peligro de intoxicación aguda, pero sí efectos a largo plazo. Los síntomas pueden pasar desapercibidos, pero ir aumentando el riesgo de padecer cáncer o pérdida de fertilidad. A menudo se desconoce el origen de nuestros problemas de salud y algunos podrían estar causados por una intoxicación crónica. 

Alimentos con mayor riesgo
La migración puede darse en cuatro situaciones:
Si hay contacto directo entre el alimento y el envase.
En el proceso de calentamiento de la comida dentro de su envase.
En productos ricos en grasas.
En la conservación prolongada del producto (contacto de larga duración).
En general, la migración es débil en los alimentos crudos o congelados, pero más acentuada en los alimentos transformados como las salsas grasas y los productos pasteurizados o esterilizados dentro del propio envase.
Los alimentos recubiertos de aceite o grasa tienen más riesgo de migración, sobre todo, de componentes plásticos. Los alimentos ácidos también pueden atacar algunos metales como el aluminio.

Materiales más y menos seguros
Mientras no sepamos exactamente cuáles son las sustancias más fiables, no podemos arriesgarnos a decir cuáles son los materiales más seguros. No obstante, el vidrio parece ser la mejor solución, seguido del acero inoxidable de buena calidad que no libera demasiado níquel.
Para evaluar el riesgo concreto, es necesario tener en cuenta también cuánta superficie está en contacto con el alimento y el tipo de contacto: el cartón casi nunca toca directamente el alimento pero el aceite o la grasa, a altas temperaturas, pueden llegar a disolver parte del envase. Por ello, en el microondas es más recomendable calentar el alimento en un plato de vidrio o cerámica.
¿Y el film plástico o aluminio?
Lo que sabemos hasta ahora es que el papel de aluminio no desprende una cantidad peligrosa de metal incluso con alimentos ácidos. En cuanto al plástico, hay que distinguir el polietileno del PVC plastificado. El segundo se “pega” mejor y es más fácil de utilizar, pero puede liberar grandes dosis de plastificantes en los alimentos grasos como el queso o la carne. La mayoría de los film plásticos que se venden son de polietileno. Conviene fijarse en la composición que figura en la caja.
El bisfenol en los biberones y la silicona, en tela de juicio
En 2011, por precaución, Europa prohibió el uso del bisfenol, que es disruptor endocrino, en los biberones. En España, la sustancia también está prohibida en los envases de alimentos para niños de hasta 3 años.
En cuanto a la silicona, en todos los moldes analizados en 2014, se detectaron compuestos químicos que pasan a los alimentos. Antes de usarlos por primera vez, prepara una pasta con agua, harina y aceite, hornéala y tírala. Lava los moldes en el lavavajillas con agua bien caliente.

Qué medidas se están tomando?
Podemos intentar minimizar la migración pero no evitarla totalmente. Si desconocemos qué sustancias son tóxicas, como mucho conseguiremos limitar la migración total y esperar así excluir las partículas peligrosas.
Lo ideal sería que los contenedores alimentarios estuvieran fabricados exclusivamente con materiales cuya inocuidad haya sido probada. Cuando un fabricante quiera utilizar materiales nuevos, estos deberían ser aprobados por un órgano de control como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
Sin embargo,  la realidad es muy distinta. Por ejemplo, los compuestos individuales utilizados para producir plástico están controlados pero muchos otros que intervienen también en la fabricación no lo están de la misma forma. Además, la mayoría de las sustancias migrantes provienen de reacciones químicas que aún no se conocen y muchas, como tintas, papel, cartón o madera, siguen sin normativa. Las autoridades europeas y nacionales son conscientes de esta situación pero no disponen de los medios para solucionarlo. Si a esto añadimos la falta de colaboración de las empresas, que encima pretenden autorregularse, y la ineficacia de las campañas de control, la situación se agrava.

Artículo publicado por www.ocu.org