jueves, 26 de diciembre de 2013

SEMILLAS DE LIBERTAD (Documental)



La historia de la semilla se ha convertido en una de las pérdidas, el control, la dependencia y la deuda. Ha sido escrito por aquellos que quieren obtener beneficios vasto de nuestro sistema alimentario, no importa cuál sea el costo real. Es hora de cambiar la historia.

Producido por la Fundación Gaia y la Red de Biodiversidad de África, en colaboración con MELCA Etiopía, Internacional Navdanya y GRAIN.

sábado, 21 de diciembre de 2013

FORTALECER NUESTROS RIÑONES, VEJIGA Y SISTEMA REPRODUCTOR ANTE LA LLEGADA DEL FRÍO



Estamos en un momento crítico en que podemos observar que los hábitos y pautas de vida de nuestra sociedad no funcionan. Hemos modificado los valores de vida sólidos construidos durante miles de años, por otros totalmente superficiales y sin sentido común. Valoramos todo lo “exterior” e ignoramos todo lo “interior”: nuestras cualidades humanas, nuestras virtudes y calidad de corazón. Como estamos en un mundo dualista, toda acción genera una reacción, y las reacciones que estamos recogiendo ahora son de desequilibrio a todos los niveles de nuestro ser.

La mente ha superado al corazón y es un precio muy alto a pagar… A nivel físico, siempre existen y existirán gérmenes, virus, bacterias, etc… ¡es la vida! Pero si estamos fuertes y con energía, no estaremos afectados por la gripe o cualquier otra enfermedad. Hay que revitalizar nuestro sistema inmunitario, que es realmente el conjunto de todos nuestros sistemas: circulatorio, respiratorio, digestivo, nervioso, óseo, reproductor, endocrino… y a todos nuestros cuerpos (físico, emocional, mental), ya que cualquier desequilibrio en uno de ellos, nos afectará a nivel global. Hay que buscar la salud integral…

¡Tenemos miedo a la enfermedad porque estamos débiles! A mi entender, la solución no es buscar medicamentos, sino cambiar nuestros hábitos y fortalecernos:
1) Estar consciente de como nos debilitamos,
2) Crear una buena calidad de sangre,
3) Saber como mantenernos fuertes y con energía con nuestros hábitos del día a día.


¡SOMOS LOS Y LAS CREADORES/AS DE NUESTRA VIDA!

Aquí no hay victimas, sino que con nuestro hacer diario, nos creamos nuestro Presente. Ya sabemos que si deseamos tener el mismo futuro, tan sólo hay que seguir con las mismas acciones. Pero si por el contrario, deseamos recoger diferentes frutos, hay que sembrar, hoy, diferentes semillas de las que habitualmente usamos. Es de sentido común, ¡si plantamos melones no podemos recoger zanahorias! ¿Nos gusta lo que estamos recogiendo en nuestra huerta interior en estos momentos?

COMO NOS DEBILITAMOS A NIVEL FISICO

La forma más común depende directamente de la calidad de nuestra alimentación. Qué alimentos usamos y que efectos-reacciones producen en nuestros cuerpos (físico, mental, emocional).

CREAR SALUD EN LA COCINA

Si lo que realmente deseamos es obtener una CALIDAD de VIDA, ENERGIA Y ESTABILIDAD, uno de los primeros pasos, es reflexionar que clase de efectos y energía generan los alimentos que comemos al menos 3 veces al día.
Cada alimento nos genera un efecto, tanto a nivel físico como energético.
Cada alimento tiene su fuerza vital (KI) y de acuerdo a la cantidad y de la forma en que lo consumimos, nos ofrecerá una reacción y energía diferente.


El cocinar, preparar alimentos para generar SALUD, VITALIDAD, EQUILIBRIO y PAZ INTERIOR es un arte olvidado, que hay que volver a recuperar a toda costa. LOS ALIMENTOS QUE PRODUCEN UNA SANGRE ACIDA Y CON ELLO REACCIONES EXTREMAS A NIVEL FISICO, EMOCIONAL Y MENTAL son los siguientes:
- El grupo de las grasas animales saturadas: Carnes, embutidos, excesos de lácteos
- Exceso de horneados (pan, bollería, pizzas…),
- El consumo diario de azúcares refinados: azúcar blanco, azúcar moreno, de caña, miel, sacarinas, fructosa, azúcares artificiales, sirope de arce, chocolate, helados con azúcar, chucherias y golosinas con azúcares rápidos. Bebidas gaseosas azucaradas, pastelería y horneados con azúcares rápidos.
- Exceso de crudos, frutas acidas y tropicales.
- El consumo regular de solanáceas (patata, tomate, berenjena, pimiento.
- Lácteos blandos (mantequillas, leche, yogourt, nata,etc….
- Estimulantes (cafés, bebidas gaseosas azucaradas, etc…)
- Alcohol y vinagres

Mientras por un lado el consumo de grasa saturada nos tensará y bloqueará el hígado, generando tensión, rigidez con emociones cerradas, fuertes y de exceso. Por otro lado, desearemos alimentos o bebidas de efecto opuesto que nos enfríen, nos ayuden a desbloquearnos, nos generen efectos de expansión, evasión, dispersión. Aunque con su consumo nos debilitarán, especialmente el sistema nervioso y nuestros riñones, sintiéndonos sin energía, apáticos y con el sistema inmunitario frágil. Son los dos extremos energéticos, uno no existe sin el otro!



Todos estos alimentos mencionados, producen acidez en la sangre, nos desmineralizan. El cuerpo tenderá a equilibrar esta acidez con reservas de minerales. Si ya no existieran estas reservas, tendrá que obtenerlos de órganos y sistemas, con el consiguiente efecto desmineralizante y debilitante para todo nuestro sistema inmunitario.

¿Nos hemos preguntado el porqué en el otoño aparecen mas problemas de salud, o por lo menos es el principio de ellos? Porque la gente durante los meses de calor, toma un exceso de alimentos y bebidas debilitantes, de energía YIN extrema, tales como: helados, exceso de frutas y crudos, sangría, alcohol…. Con lo que se pierden muchísimos minerales, al mismo tiempo que también se suda más, otro factor importante a tener en consideración.

Y al primer indicio de frío, como la gente esta débil todo el mundo cae, tanto a nivel de gripes, como estados de depresión y cansancio. A nivel global, se usan alimentos y bebidas para compensar: dificultades, problemas emocionales, para satisfacer nuestros sentidos, para ayudarnos a evadir de nuestro stress, de nuestro cansancio, de responsabilidades, para no pensar, sentir…. Se usan los alimentos para equilibrar problemas de otros cuerpos (emocional y mental) de vibración más sutil, que no necesitan alimentos físicos, ya que no tienen sistema digestivo.

HACIA UNA SALUD INTEGRAL

El primer paso es adoptar una alimentación que nos refuerce, nos mantenga un pH de la sangre ligeramente alcalino, y que no nos desmineralice. Una alimentación basada en alimentos integrales, sin procesar, ni refinar. Los alimentos de toda la vida, los usados por nuestros antepasados y principalmente originarios del campo.

Estos alimentos son: CEREALES INTEGRALES en su forma integral y sin procesar, semillas de vida, que nos aportan energía y vitalidad. PROTEINAS VEGETALES (legumbres, tofu, tempeh, seitán), PESCADO, VERDURAS de raíz, redondas y de hoja verde, VERDURAS DEL MAR (ALGAS), SEMILLAS, FRUTOS SECOS, ACEITES VEGETALES, FRUTAS ESTACIONALES, CONDIMENTOS Y ENDULZANTES NATURALES.

Pero adoptar estas pautas no es fácil al principio, hay que tener determinación y hacer lo que decimos que queremos. Muchas personas, creen que están comiendo bien, y realmente, viven en un estado totalmente ilusorio. El comer arroz integral o un poco de alga de vez en cuando, no significa, ni por asomo, estar comiendo saludablemente.

Hay que entender el equilibrio, hay que reaprender a usar estos alimentos olvidados, saber sus combinaciones y sentirnos totalmente satisfechos con ellos. Para ello, hay que desear aprender, estar abiertos, instruirse y practicar a diario.

Ya hemos dicho que con la llegada del frío, (energía Yin), también llegan los resfriados y la temida gripe… Tenemos pues que evitar “yinizarnos”.

Algunas sugerencias prácticas:

- EVITAR: alcoholes, vino, vinagres, azucares refinados, bebidas gaseosas azucaradas, estimulantes, con efectos desmineralizantes.
- Evitar: Todo lo de temperatura fría: helados, cubitos de hielo, bebidas frías…
- EVITAR LOS LACTEOS en todas sus formas. Producen mucosidades, y problemas respiratorios.
- Evitar el uso de la leche de soja y el tofu crudo (hay que cocinarlo).
-También los horneados de harina y cereales procesados (harinas, copos, pan) en general producen muchos problemas respiratorios y de mucosidades.
- Reducir todo lo crudo (ensaladas, fruta) de efecto enfriante
- Evitar pastelería, bollería, levaduras artificiales.
- Evitar el consumo de verduras solanáceas (efectos desmineralizantes): patata, berenjena, tomate, pimiento.
- Reducir el consumo de especies.
- INCREMENTAR: el consumo de cocciones largas en las verduras de raíz y redondas,
- INCREMENTAR el consumo de algas, y sopas de miso.
- Utilizar cereales más invernales: mijo, arroz integral, trigo sarraceno, avena.
- Incrementar la cantidad de aceite en cocciones, pochando cebollas, etc…
- Utilizar estilos de cocción que nos aporten calor profundo: horno, estofados, salteados largos, presión, mantequillas de verduras, etc….
- Incrementar ligeramente los condimentos salados: sal, miso, salsa de soja..
- Incrementando la proteína, para generar más calor, más legumbres, pescado y proteínas vegetales….
- Si deseamos fruta, la tomaremos cocida: compota, horno, plancha, etc….
- Tomar infusiones caliente de tomillo, romero, salvia, regaliz, te de 3 años, incluso puntualmente se les puede añadir unas rodajitas de jengibre fresco.


Si vemos que en un momento dado, empezamos a tener síntomas de resfriado, podemos empezar a tomar inmediatamente echinacea, propolis y tomillo, para poder reforzar nuestro sistema inmunitario. Es un síntoma que nuestros sistemas están cansados y con ello se debilitan. Hay también que incrementar en invierno las horas de sueño.

Creo que si estamos fuertes podremos paliar los contratiempos del cambio estacional y todo lo que este a nuestro alrededor. Las tormentas siempre existirán, pero si el árbol tiene unas buenas raíces, crece con potencia, puede que se zarandee con el viento y la lluvia, pero al día siguiente todavía crecerá con fuerza y vitalidad.
 

 
Artículo escrito por Montse Bradford, publicado en la revista Athanor en el 2006.

lunes, 16 de diciembre de 2013

YOGA Y ALIMENTACIÓN


 
La Mahanarayana Upanishad describe el alimento (anna) como el requisito primordial sin el cual no se puede desarrollar nuestro cuerpo anatómico hasta el nivel espiritual. “El sol irradia calor que evapora el agua, el vapor se convierte en nubes, de las cuales cae lluvia a la tierra. La persona siembra y labra la tierra y produce alimento, el cual, una vez consumido, crea la energía que mantiene el vigor. El vigor engendra disciplina la cual fomenta la fe que proporciona conocimiento; el conocimiento confiere saber, y éste aporta la serenidad que crea calma; la calma establece la ecuanimidad, la cual a su vez desarrolla la memoria, que induce al reconocimiento; el reconocimiento trae el juicio que conduce a la realización del “Sí-mismo””. (M.U. 79-15)

La alimentación y la comprensión de como actúan los alimentos en nuestro organismo son aspectos importantes a tener en cuenta en nuestra vida cotidiana para conseguir un nivel de salud óptimo y despreocuparnos de las enfermedades y de la energía destinada a resolver dolencias y malestares en general que pueden frenar el desarrollo de nuestro potencial.

El yoga enseña que el principio fundamental es ingerir alimentos para nutrir al alma que existe en nuestro interior. La comida debe adecuarse a lo que es natural para el ser humano.

Según la Bhagavad Gita:

“El alimento que alarga la duración de la vida y la vitalidad, la pureza y la virtud, la fuerza, la salud, el deleite y la felicidad, sabroso y untuoso, sustancial y delicioso, es amado por las personas buenas y virtuosas (sátvicas)”. (B.G. XVII.8)

“El alimento amargo, agrio, salado, muy fuerte, picante, acre, seco y muy caliente es el que desean los seres apasionados (rajásicas): engendra malestar y dolor, miedo, pena y enfermedad”. (B.G. XVII.9)

“El alimento que ha sido cocinado con antelación durante más de tres horas, cuyo sabor se ha extinguido, fétido y rancio, hecho con restos repudiados o impuros, que no es limpio, es apreciado por los seres torpes (tamásicas)”. (B.G. XVII.10)

Cada alimento y el conjunto de nuestra dieta y estilo de vida crean determinadas vibraciones en el cuerpo-mente según la constitución y condición de quien lo ingiere. No existen pautas fijas o una dieta mejor que otra; la mejor dieta para cada cual nace de una previa limpieza interna y de la observación de lo que conviene en cada momento para evolucionar.

 Sea cual sea la dieta que elijamos, es importante asegurar el aporte de todos los nutrientes necesarios. La alimentación yóguica debería ser ligera y muy variada, elaborada con productos de la estación a poder ser ecológicos, con un buen aporte de glúcidos para mantener una energía constante, fuerte, evitando altibajos y suficiente aporte proteínas ya que éstas son importantes para quienes hacen más ejercicio físico.

Consumir todos los alimentos indicados a continuación, combinados en proporciones adecuadas asegurará el aporte de todos los nutrientes:

A)- cereales integrales: El Gheranda Samhita los recomienda casi todos. Se pueden consumir en cada comida incluyendo el desayuno en forma de grano entero, integral  o como derivados (copos, sémolas, harinas).

Constituyen el aporte más importante de glúcidos pues son hidratos de carbono complejos que nuestro organismo asimila lentamente.

B)-  Las legumbres (lentejas, garbanzos, judías, soja negra, azukis...) son el aporte de proteína para nuestro organismo. Si las legumbres se cocinan junto con algún cereal (p.e: arroz y lentejas) nos aportarán todos los aminoácidos que nuestro organismo necesita y si se les añade un trocito de alga kombu las hará más digestivas.

C)- Las algas contienen numerosos minerales esenciales (hierro, calcio, fósforo...) y se pueden tomar en pequeñas cantidades cocinadas con verduras, escaldadas, en ensalada o tostadas a modo de condimento, dependiendo del tipo de alga.

D)- verduras: para un mayor equilibrio se combinarán a diario raíces, verduras redondas, brotes y hojas crudas o en distintos tipos de cocción y utilizando diferente tipos de corte, pues cada uno de ellos aporta una energía propia a nuestro organismo. Son una importante fuente de vitaminas. Cada plato deberá constar al menos de un acompañamiento de verduras aunque lo ideal son dos o tres diferentes.

E)- aderezos, condimentos, bebidas y semillas: para acompañar cereales o verduras y darle un toque más sabroso y creativo a nuestros platos.

 Aderezos:  tamari,  miso, sal marina, vinagre de arroz o de umeboshi, hierbas frescas, plantas aromáticas, jengibre, cúrcuma, limón...

Condimentos: gomasio, sésamo con polvo de algas, copos de alga nori, ciruelas umeboshi, especias usadas con consciencia de sus propiedades medicinales...

Bebidas: tomaremos la cantidad de líquido suficiente para satisfacer nuestras necesidades personales que variarán según la actividad física que realicemos o la estación del año. Se puede optar por sopas, tés, infusiones, licuados naturales de verduras y/o frutas, agua, café de cereales, leches vegetales…Mejor que no sean excitantes.

F)- frutas de temporada, frutos secos y semillas.

G)- aceites: de sésamo y de oliva de primera presión en frío.

Esta propuesta de alimentación es flexible y se puede adaptar a cada persona y su momento evolutivo. Es decir, con más o menos proporción de cereales y legumbres, verduras o frutas, con más o menos crudos, incluso si alguna persona siente que la beneficia, con un poco de proteína animal. Hoy día existen muchísimas dietas, tantas casi como necesidades personales. Es importante ser conscientes de que solemos elegir una forma de alimentación u otra en el intento de equilibrar nuestra condición y acercarnos a nuestra propia naturaleza sabiendo que nuestra dieta ha de cambiar a la par que también cambiamos y evolucionamos.

Más allá de la comida física, afirma la Taittiriya Upanishad que existen otros alimentos:

La materia alimenta a todos los seres, por lo cual también se le llama comida o alimento. Distinto de la materia es el Ser interior, que consiste en el aliento. La materia está llenada por él y tiene la forma humana”.  (T.U. 2.2)

“Supo que el aliento es Brahma, pues del aliento surgen todas las cosas; por el aliento, al nacer, viven y en el aliento entran al morir”.

(T. U. 3.3)

 
Artículo escrito por Agnès Pérez, Directora de la Escuela Macrobiótica Ca L’Agnès (Cubelles-Barcelona). Profesora certificada de Yoga IYENGAR®.
Contacto: agnesmacrobiotica@gmail.com.

Cedido a la revista digital Yoga en Red.


IDEAS DE MENÚS MACROBIÓTICOS FESTIVOS PARA NAVIDAD

Con mis mejores deseos, os  dejo algunas ideas para que estas fiestas disfrutéis de una alimentación sana, creativa, sostenible y deliciosa.
 
 
Puedes sustituir los ingredientes que no encuentres en la comarca o país en el que vives por otros locales.
 
Cordialmente,
Agnès Pérez
Dirige la Escuela Macrobiótica Ca l'Agnès (Cubelles-Barcelona)donde ofrece consultas y cursos.
Profesora de Yoga Iyengar.
 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

CURSO DE COCINA DE OTOÑO EN LA ESCUELA MACROBIÓTICA CA L'AGNÈS





 






ELEMENTO METAL: COCINA DE OTOÑO



La cocina macrobiótica pretende potenciar el re-descubrimiento del sabor de la buena cocina natural y sencilla, nutritiva y creativa a la vez que recuperar nuestra guía interna que nos conduce hacia la elección de los alimentos apropiados para regularnos. Teniendo la información básica sobre cómo hacerlo, podremos empezar a utilizar la alimentación como una herramienta para el auto-conocimiento y el re-equilibrio.
En este curso estudiamos:


1.      Cualidades del elemento metal: estación, características, diagnóstico oriental, emociones asociadas...

2.      Desajustes más comunes del Pulmón e Intestino grueso.

3.      ¿Qué desequilibra el elemento metal? (Alimentación y estilo de vida).

4.      Tratamiento macrobiótico de los desequilibrios del elemento metal con estilo de vida y remedios medicinales caseros.

Prácticas de cocina:

1.      Elaboración de un menú equilibrado con varios platos medicinales adaptado al otoño y postres saludables.

2.      Eliminación de toxinas y síntomas de descarga que se dan al practicar la macrobiótica.
+info sobre próximos cursos: agnesmacrobiotica@gmail.com

 





PLANIFICACIÓN DE MENÚS MACROBIÓTICOS DE OTOÑO


lunes, 4 de noviembre de 2013

DEJAR LOS LÁCTEOS: CÓMO SUSTITUIRLOS CUIDANDO EL APORTE DE CALCIO



Los lácteos son para muchas personas unos de los alimentos que más se pueden echar de menos tanto por su agradable textura cremosa, como debido a la connotación emocional que tiene su relación con el primer alimento proporcionado por nuestra madre y nuestra relación afectiva con ella.

Sustituir los lácteos de origen animal por productos vegetales de textura similar como las leches de arroz, avena, quinoa, almendras, horchata, por postres cremosos elaborados con ellas o por tofu y quesos vegetales elaborados en casa te ayudará a:

- Disminuir el consumo de grasas saturadas para evitar el exceso de peso o problemas de salud.
- Adquirir mayor vivacidad, claridad e independencia de espíritu.
- Disminuir la dependencia de las bebidas o medicamentos estimulantes del sistema nervioso.
- Tener una alimentación más acorde con las necesidades humanas.

El consumo excesivo de lácteos puede elevar el colesterol, provocar alergias, resfriados, problemas respiratorios, quistes, dolores articulares, enfermedades de la piel y trastornos digestivos y de la asimilación.

¿Y de dónde sacar el calcio?

Actualmente la cantidad diaria recomendada es de 1000 a 1200mg. existiendo numerosas fuentes de calcio no lácteas de fácil asimilación por nuestro organismo y con un porcentaje bastante menor de grasas.
En la siguiente tabla se menciona la cantidad de miligramos (mg) de calcio presente en una porción de alimentos:

Tofu : 100 gr. : 203
Alga hiziki : 100gr. : 1.400
Alga wakame : 100 gr. : 1.300
Alga kombu : 100 gr. : 800
Garbanzos, cocidos : 100 gr. : 134
Sésamo : 100gr : 1.160
Almendras : 100 gr. : 254
Avellanas, pistachos : 100g : 120
Nueces : 100 gr. : 90
Coles (cocidas y escurridas) : 100 gr. : 188
Hojas de nabo (cocidas y escurridas) : 100 gr. : 184
Brócoli, cocido : 100 gr. : 130
Espinaca, cocida, sin sal* : 1 taza (180 gr.) : 245
Berros : 100gr : 151
Perejil : 100 gr : 203
Las espinacas son ricas en calcio. Pero contienen ácido oxálico, que hace difícil la asimilación del calcio.

- El calcio se puede obtener en las algas, que lo contienen en cantidades muy superiores al resto de los alimentos y además son muy depurativas para el organismo, semillas de sésamo y frutos secos, cereales integrales, vegetales de hoja verde, pescados grasos (atún, salmón, sardina, caballa…) y en los lácteos (menos aconsejable ya que a menudo el calcio y la grasa de los lácteos forman una capa en las paredes intestinales que "impermeabliza" la absorción de éste y otros nutrientes esenciales).

- Diferentes estudios han demostrado que el calcio que se encuentra en la col rizada, bok choy (col china), brécol y otras verduras de hoja verde así como en el tofu (elaborado con sulfato cálcico o cloruro cálcico) es absorbido por el cuerpo de igual modo que el de la leche o incluso en mayor proporción.

- La mayor fuente natural de vitamina D (que ayuda a absorber el calcio) es la producción de la misma en el organismo por acción de las radiaciones ultravioletas tipo B solares; se considera que la exposición de manos, brazos y cara durante 10-30 minutos de dos a tres veces por semana (ó 5 a 15 minutos cada día), es suficiente para cubrir los requerimientos. Estas cifras son mayores para individuos de piel oscura o para los que viven en latitudes norteñas o en áreas muy nubosas.

Alimentos que impiden la absorción del calcio:

Tanto la capacidad de asimilación como el equilibrio general en la alimentación favorecen la absorción del calcio. No hay que olvidar que existen alimentos o sustancias que muchas personas ingieren que interfieren en su absorción. Éstos son:

- Alcohol: inhibe ciertas enzimas en el hígado que convierten a la vitamina D en su forma activa reduciendo así la absorción.
- Cafeína: el café tomado en altas cantidades puede aumentar la excreción de calcio y disminuirla absorción. El consumo moderado de cafeína (1 taza de café ó 2 tazas de té por día) tiene muy pocos efectos negativos siempre y cuando la ingesta de calcio sea la adecuada.
- Hierro: Si consumimos calcio junto con hierro, ambos compiten en la absorción, así que el efecto de ambos se ve muy reducido. Conviene no mezclarlos.
- Proteínas y sodio: a medida que aumentamos la cantidad de sal y proteínas a nuestra dieta, aumenta la cantidad de calcio que se excreta.
- Ácido oxálico: presente en cacao, espinacas y acelgas, se une al calcio de esos alimentos, y forman un compuesto muy difícil de ser absorbido por el intestino. La absorción de calcio de otros alimentos que sean consumidos en la misma comida no se verá afectada. Estos alimentos que contienen ácido oxálico resultan perjudiciales, siempre y cuando su consumo se realice en cantidades elevadas.
- Solanáceas: tomates, pimientos, berenjenas, patatas y tabaco, sobretodo si se consumen como parte de una dieta sin lácteos. Según algunos estudios, esto se debe al alto contenido de estas plantas en alcaloides. (Está demostrado que los fumadores tienen más riesgos de padecer osteoporosis).
- Vinagre y cítricos: también desaconsejados en dietas sin lácteos, debido a su acidez.
- Grasas y azúcar

¿Cómo calmar el deseo de lácteos?

La respuesta es bien sencilla: sustitúyelos tanto en las preparaciones saladas como en los postres.

Deseo de lácteos fuertes: quesos curados y salados  (ENERGÍA YANG)

TOMAR:

  • Proteínas vegetales como seitán y tofu ahumado en preparaciones largas y que calienten como estofados, fritos, al horno…
  • Patés de legumbres  
  • Utilizar más algas y combinarlas con proteínas vegetales o con pescado
  • Guisos y platos con raíces
  • Más condimentos como miso, shoyu, umeboshi (con moderación)
  • Quesitos y banderillas de tofu
Deseos de lácteos blandos: quesos frescos, natillas, yogur… (ENERGÍA YIN)

TOMAR:

  • Tofu fresco, tofunesa…
  • Mantequillas de frutos secos (sésamo, cacahuete, almendra…)
  • Verdura verde
  • Leches vegetales (arroz, avena, quinoa…)
Es importante saber que cuando se están eliminando lácteos se eliminan mucosidades a través de la piel, de las vías respiratorias y de los órganos sexuales, por tanto no te asustes si te pasa esto.


Ricas recetas veganas que aligeran los deseos de lácteos:

QUESO DE TOFU CON SABOR A GOUDA CON COMINOS



Ingredientes:
350g de tofu.
1 vaso de agua.
2 cucharadas soperas de levadura de cerveza en copos.
El zumo de 2 limones medianos-pequeños.
1 cucharada sopera de agar-agar en polvo.
1 cucharada sopera de miso blanco.
2 cucharadas soperas de aceite de oliva

Especias:

1 cucharadita rasa de postre de comino molido
1 cucharadita rasa de postre de cúrcuma
comino en grano para decorar

Elaboración:
Exprime el zumo de los limones.
Hierve 10mn el tofu, desmenúzalo y ponlo en el vaso de la batidora, riega con el zumo de limón y el aceite de oliva y tritura bien hasta obtener una crema fina y homogénea.
Mientras pon un cazo al fuego con 3/4 partes del vaso de agua, añade las especias y antes de que empiece a hervir añade el agar-agar.
Deja unos segundos al fuego, removiendo mientras se diluye el agar y vierte la mezcla en el recipiente con el tofu.
Añade el miso diluido en agua caliente y bate bien.
Pon al fuego el agua que te queda en el vaso con la levadura, cuece unos segundos para que se disuelva y viértelo sobre la crema de tofu .
Reparte la mezcla en un bol o molde (previamente humedecido con agua fría para facilitar el desmoldado) y deja que cuajen mientras se enfrían.

 TOFUNESA




Ingredientes:

250gr de tofu (fresco y/o ahumado o mitad y mitad)
Unas gotas de zumo de limón
2 cucharadas soperas de aceite de oliva
Una cucharadita de pasta de umeboshi
Una cucharadita de mostaza de Dijon
Un poco de agua
(en la foto le añadí pepinillos en vinagreta)

 Preparación:
- Hierve el tofu 10mn, déjalo enfriar un poco y tritúralo con el resto de los ingredientes.

 ALIOLI (AJOACEITE)

 - Para preparar el alioli de soja, pon en un vaso de batir un fondo de aceite de oliva, un diente de ajo, un chorrito de leche de soja y una pizca de sal.
- La batidora ha de tocar en un principio el fondo del vaso y se ha de tener paciencia ya que no cuaja fácilmente. Cuando hayan ligado el aceite y la leche de soja, añade a pocos más aceite de oliva hasta que cuaje. Dejándola en la nevera y se compactará un poco más.

NATILLAS DE LECHE DE ARROZ A LA CANELA

Ingredientes:

2 vasos de leche de arroz
1 cucharada de postre de kuzu...
1/2 cucharada de postre de copos de agar-agar
4 ó 5 gotas de esencia de limón
1 cucharada sopera de melaza de arroz
canela en polvo
una pizquitiña de sal marina


Hierve a fuego lento la leche de arroz con una pizca de sal, la melaza y el agar-agar 3mn (hasta que se disuelvan) y añade el kuzu previamente disuelto en una cucharada de agua fría. Remueve hasta que se espese. Añade la esencia de vainilla (también vale una ramita de vainilla, pero si usas vainilla en rama, mejor cocinarla desde el principio) y deja que se enfrie. Ponlo en la nevera que fresquito está más rico.


Licencia Creative Commons
DEJAR LOS LÁCTEOS: CÓMO SUSTITUIRLOS CUIDANDO EL APORTE DE CALCIO por Agnès Emmanuelle Pérez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en http://agnesmacrobiotica.blogspot.com.es/.




viernes, 1 de noviembre de 2013

LA ESTAFA DEL PAN INTEGRAL

 
 
Es más saludable el pan de trigo integral que el pan blanco? 
La mayoría piensa, incluido aquellos que tienen una mayor preocupación en torno a estos temas, que sí, que es mejor el integral. Y eso es lo que quieren que creamos los vendedores de productos alimenticios. Pero la verdad puede llevarle a un círculo vicioso.
Muchos productos “integrales” son tan malos como aquellos que no lo son, y algunos incluso son peores. Siga leyendo y se dará cuenta de las tonterías que nos cuentan.

¿Por qué se piensa que son mejores los cereales integrales para la salud?
Los alimentos integrales tienen una mayor cantidad de fibra y un sabor que recuerda las nueces, por lo que son mejores que el pan blanco y otros productos hechos con harina blanca.
¿Se ha dado cuenta que el pan blanco y estos otros productos refinados tienen el mismo efecto de elevar el contenido de azúcar en sangre como si estuviese comiendo directamente azúcar del azucarero? Ambos se descomponen en glucosa en la sangre, con lo que se precisa una mayor cantidad de insulina.
El pan integral, sin embargo, se digiere mucho más lentamente debido a su contenido en fibra y eso hace que llegue más despacio la glucosa a la sangre, de modo que el contenido de azúcar en sangre se mantiene estable, con un aporte constante de energía, y no esas subidas y bajadas al consumir ciertos alimentos ricos en carbohidratos.
En un estudio publicado en Diabetes Care, investigadores italianos encontraron que las dietas con alto contenido en carbohidratos refinados entregan gran cantidad de azúcar en sangre y el metabolismo se ve forzado. Pero el problema se resuelve cuando los alimentos refinados se sustituyen por cereales integrales.

Niveles de glucosa que aumentan un 600%
Investigadores del Centro de Diabetes de Creighton en Nebraska, encontraron que cuando la gente tomaba un desayuno rico en fibra, en concreto de la cebada, el azúcar en sangre permanecía en unos niveles un 600% por debajo que cuando se consumía avena, que se sigue creyendo que es uno de los mejores cereales de carbohidratos lentos que se pueden comer. ¿La razón? La cebada tiene un tipo particular de fibra con beta-glucano que es muy efectivo para disminuir la conversión de los carbohidratos en glucosa.
El consumo de muchos carbohidratos refinados es la principal causa del aumento de peso y de la diabetes de tipo 2. En Estados Unidos se predice que habrá dentro de poco un 30% de la población con diabetes, por lo cual se deben tomar medidas de protección.
Elegir alimentos integrales puede ayudar, desde luego. De hecho, puede disminuir el riesgo de diabetes en un 40%, solamente mediante la sustitución de algunos de los carbohidratos rápidos por cereales integrales, según un reciente estudio de Harvard. Y si usted tiene algunos problemas de glucosa en la sangre, los cereales integrales son uno de los mejores medicamentos para su salud.
Pero, ¿cómo nos podemos asegurar que los cereales integrales y otros productos son verdaderos productos integrales? La cosa no es tan fácil. Permítanme que se lo explique…
Tres compradores entran en una tienda comestibles en busca de pan más saludable. Uno ve el pan que se denomina “pan de trigo entero” y lo mete en su carro de la compra. El segundo comprador ve una barra de la que se dice es de “multicereales”, y al carro. Y el tercero coge un pan que está hecho “con granos enteros”, y decide que esa es la mejor compra. ¿Cuál de los tres clientes compró el pan más saludable?

La respuesta es: NINGUNO.
Y no es que sea una pregunta con trampa. Por el contrario, lo que hace es mostrar la astucia de los vendedores que intencionalmente crean confusión acerca de los productos que se venden.
Pruebe con un “grano de verdad”
Los fabricantes de alimentos son conscientes de que la gente busca los alimentos más saludables al hacer su compra. También saben que el pan blanco puede caer en desgracia por parte de los consumidores. Pero la economía de los supermercados no ha cambiado. Sigue siendo muy costoso colocar los granos verdaderos en la estantería. ¿Por qué? Porque se estropean más rápidamente que los productos fabricados con harina blanca. Esa es la razón…
Los productos elaborados con el grano entero incluyen el germen, el salvado y los aceites. Aquí se encuentran las vitaminas, los minerales y donde residen los nutrientes que mantienen la vida, y también lo que atrae a los insectos durante las fases de transporte y almacenamiento. Como se echan a perder tan rápidamente, los granos enteros requieren un consumo rápido y que sean reemplazados con frecuencia de las estanterías de las tiendas.
Este fue un problema para los molineros y panaderos en otros tiempos, hasta que encontraron una solución: dejar a un lado estos problemas, pero la harina y el pan también se echaron a perder. De este modo los insectos ya no se molestaron en acudir a estos alimentos, incluso los ratones perdieron el interés.
Este extraño efecto fue observado por el Dr. Roger J. Williams, que fue el bioquímico que descubrió el ácido pantoténico (vitamina B5). A finales de los años 1960, el Dr. Williams alimentó con harina blanca a un grupo de ratas y con harina integral a otro. Las ratas alimentadas con harina blanca acabaron desnutridas, enfermas y las dos terceras partes de ellas murieron, mientras que las alimentadas con cereal integral vivieron sin mayores problemas.

Bueno para el bolsillo, malo para la salud
El refinamiento de la harina blanca elimina el 80% de los 20 nutrientes conocidos. Mientras que los productos elaborados con harina blanca no favorecen la salud, sin embargo se pueden mantener durante más tiempo en las estanterías de los supermercados. Así que se obtienen buenas ganancias, pero es una mala fuente de nutrición.
Después del experimento del Dr. Williams con las ratas, los consumidores comenzaron a huir del pan blanco en favor de los panes de cereales integrales. Los fabricantes olfatearon la tendencia y respondieron mediante la adicción de un colorante marrón y un poco de salvado a la harina blanca, y lo etiquetaron como “pan integral”.
Así que hoy en día muchos consumidores siguen confundidos. Pero los panaderos no pueden engañar a las ratas. Probaron dar de comer con estas harinas blancas con salvado, de centeno, el sucedáneo del trigo integral, a otro grupo de ratas. No les fue mucho mejor que con el pan blanco.

Mejor no caer en la propaganda de los alimentos saludables que no lo son
Algunos vendedores conociendo esta tendencia de los consumidores pretenden hacer dinero de los consumidores confundidos. Así que hay que saber descifrar el código de palabras que se utiliza en las etiquetas para saber si es integral el pan o simplemente un sucedáneo.
Pan de trigo integral. Traducción: la harina y el pan pueden o no estar hechos de trigo de grano entero. No confíe en el nombre del producto, sino mire la lista de ingredientes. Si el primer ingrediente es harina de trigo integral, eso significa que la harina ha sido molida a partir de granos enteros de trigo, no con harina refinada o enriquecida. Éste es el bueno.
Si el producto está catalogado simplemente como harina de trigo, entonces es que es harina refinada, y por lo tanto ha sido despojada de sus valores nutricionales. La harina blanca refinada puede llevar colorantes alimentarios de color marrón y un poco de salvado añadido para dar la impresión de que es lo que no es.
Si el producto está catalogado como hecho con harina enriquecida, el salvado y el germen han sido eliminados y se han añadido otros nutrientes, pero no son ni de lejos tan saludables como el verdadero pan de cereales integrales.
Multicereales. Traducción: Esto significa que hay más de un tipo de grano en el producto, pero esto no es garantía de que esos granos sean enteros.
Elaborado con cereales integrales. Traducción: Hay una cantidad insignificante de granos enteros en el producto, pero quieren que usted crea que es suficiente para que sea beneficioso para la salud. Pero por lo general no lo es.

La compra inteligente de productos de grano entero
Aquí le damos algunos consejos útiles para la compra de productos de grano entero:
Elija el pan y otros productos etiquetas como cereales integrales. Aún mejor, cereal integral 100%. A veces podrá encontrarlo en la sección de congelados porque están hechos con todo el alimento. Buscar en el embalaje 100% grano entero, con el sello de garantía de que es grano entero.
Pero tenga cuidado, los productos etiquetados con el sello de “básico” quiere decir que sólo llevan la mitad del grano entero.

¿Por qué no consumir pan elaborado con cereales con el grano entero?
Sopese el beneficio para salud de consumir pan de granos enteros o de incorporarlos directamente a sus comidas, mejorando el nivel de azúcar en la sangre, controlando el peso y ayudando a su salud cardiovascular.
Disfrute la avena, la cebada, el arroz integral, pero no dude en consumirlos de grano entero. Otros cereales integrales son:
  • El mijo, muy rico en manganeso, magnesio y fósforo.
  • La quinoa, que provee de proteínas completas
  • El teff, que no contiene gluten y es muy rico en fibra.
  • El amaranto tiene un alto contenido en fibra
  • La espelta, que contiene el doble de fibra y proteínas que el trigo integral.

Todos ellos permiten elaborar productos al igual que se hace con la harina de avena, y cada uno de ellos ofrece ventajas nutricionales únicas. La variedad de cereales integrales es tan amplia, que es posible que tardara toda una vida en conocerlos todos.


Toda la verdad y nada más
Una cosa casi es segura: tan pronto como los consumidores cambien de hábitos de consumo y coman de una forma más saludable, seguro que surgen los charlatanes que encuentran la manera de sacar el dinero a los compradores bienintencionados.

Al recordar estos conceptos clave explicados anteriormente, usted puede ser más astuto que ellos y sólo consumir los buenos granos enteros con todo su poder nutritivo.

Fuente: http://www.healthiertalk.com/whole-wheat-hoax-4338
Publicado en: http://www.laguiasana.com/nutricion/la-estafa-del-pan-integral/

miércoles, 9 de octubre de 2013

¿CUÁNTA PROTEÍNA NECESITO?



Las proteínas forman los tejidos y los músculos e intervienen en la estructura y función de las células. Sus principales funciones son:
Función plástica: constituyen el 80% del peso seco de las células.
Función de control genético: las características hereditarias dependen de las proteínas del núcleo celular.
Función inmunitaria: los anticuerpos que intervienen en los fenómenos inmunitarios son proteínas.
Función reguladora: las enzimas y algunas hormonas, son de naturaleza proteica.

Las encontramos en las legumbres, frutos secos, cereales, seitán (gluten de trigo), en la soja y sus derivados como: el tofu, miso, tamari, tempeh, etc, en la carne, el pescado, los huevos y los lácteos.

Actualmente, la ciencia de la nutrición busca concienciarnos de la importancia de seguir una alimentación basada en el consumo de hidratos de carbono y grasas no saturadas como fuente principal de energía, verduras, frutas y otros alimentos complementarios, y nos da la opción de elegir entre diferentes tipos de proteína.

Hace bastantes años, cuando aún no existía el nivel de desarrollo industrial, científico y mecánico (es decir, cuando no disponíamos de todos los aparatos eléctricos que suplen ciertas funciones mecánicas de nuestro cuerpo, como por ejemplo, subir escaleras, desplazarnos andando o en bici, etc…) de hoy en día y las profesiones de las personas eran más activas (más físicas, ligadas al campo, etc…), las necesidades de proteína eran mayores que las actuales y no obstante, en aquellos tiempos, su consumo era menor.

Un nivel de actividad más sedentario requiere de una menor cantidad de proteínas, mientras que las profesiones o actividades más físicas hacen que el cuerpo nos pida más proteínas. Aún así, según la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud), un deportista no tiene que abusar de la ingesta en
proteínas, pero sí aumentar el consumo de cereal y grasas que son los nutrientes que le aportarán más resistencia.

Por otro lado, las necesidades de proteína varían en función del sexo (los hombres necesitan una ingesta superior a la de las mujeres), para los/as lactantes, niños/as y adolescentes o embarazadas.

Hemos de relacionar actividad física o intelectual, sexo, clima y condiciones particulares para determinar cuánta proteína necesitamos.
En general, para adultos/as se recomienda unos 0´75 Gr de proteína al día por Kg de peso corporal.


 
EXCESO DE PROTEÍNAS: El 75% de las proteínas que se ingieren hoy en día son de origen animal. Hace apenas un siglo este porcentaje no llegaba al 20% que es la cantidad aproximada correspondiente a las necesidades de nuestro organismo. Actualmente se consumen proteínas en una proporción 2 ó 3 veces mayor a las necesidades de nuestro organismo, con las repercusiones que este hecho tiene para el mismo. Las proteínas son un alimento de difícil digestión. Son las que más energía utilizan para su descomposición y asimilación, de manera que, si hay un excedente, provocan que, en lugar de ser portadoras de energía, la consuman.
Las carnes, por ejemplo, contienen una elevada proporción de purinas que se transforman en ácido úrico. Paralelamente, ésta acidificación de la sangre ha de ser neutralizada por nuestra reserva alcalina (Ca., Mg.,...) con la consiguiente desmineralización que esto implica, ya que, para compensar esta acidificación en la sangre, el organismo roba de los huesos minerales básicos y se acorta y acelera la respiración para eliminar el exceso de CO2 producido también por el exceso de acidez.
También a principios de siglo, las grasas representaban sólo el 20% de las calorías ingeridas. En la actualidad, aproximadamente el 40% de las calorías que se toman provienen de las grasas, y de éstas, un 70% son de origen animal, es decir, son grasas saturadas, llamadas así mismo "grasas duras",
muy perjudiciales para el organismo humano.

Nuestra alimentación condiciona nuestro estado físico, pero también determina nuestro estado mental y emocional, que no puede ser adecuado con excesos ni tomando alimentos extremos. Las tendencias dietéticas generales (al margen de cualquier corriente alimenticia) se encaminan hacia un mayor consumo de pescado y de proteínas vegetales, que están bastante olvidadas en nuestra dieta cotidiana aunque aportan grandes beneficios al organismo.


El veganismo (no consumo de cualquier tipo de proteína animal ni uso de cosméticos que han sido testados en animales ni uso de ropa hecha con pieles) se está extiendo cada vez más en todo el mundo y puede ser una buena opción si se practica de manera equilibrada y no existe un historial de carencias nutricionales ni una condición muy yin. De cualquier manera, si se opta por el veganismo, sea por motivos de salud, consciencia, políticos o porque no apetece en absoluto comer animales, se ha de tener la certeza de que no se están agotando las reservas de B12 ya que esto podría acarrear una anemia.

La combinación en la misma cocción de una legumbre con un cereal integral asegura el aporte de todos los aminoácidos esenciales. El arroz con lentejas o “amb fesols i naps”, la olla de garbanzos y la “cassoleta de llamàntol amb mongetes”, son solo un ejemplo de las raíces de nuestra cocina tradicional, basada en platos que nos aportan fuerza vital y alegría al paladar.

COMPATIBILIDADES DE OTROS ALIMENTOS CON LAS PROTEÍNAS:
A nivel general, es más adecuado consumir un solo tipo de proteína por comida (diferente en cada menú), y, en caso de necesitarla realmente, tomar la proteína animal al medio-día ya que así descansaremos mejor por la noche.
Las legumbres, si se mezclan entre sí provocan gases, pero sí se puede mezclar una legumbre y un poco de pescado.
Al tomar pescado, lo acompañaremos de una buena ración de ensalada y/o verdura verde al vapor para que resulte más digestivo y equilibrado.
Si tomamos solo proteína de origen vegetal, tendremos que esperar a hacer la digestión para tomar fruta ya que esta combinación provoca fermentaciones. También debemos tener en cuenta que las legumbres, ingeridas en grandes cantidades resultan indigestas. Por tanto, es imprescindible cocinarlas largo tiempo, y, al igual que otras proteínas consumirlas según la cantidad que realmente necesita nuestro organismo. Una buena combinación para la proteína vegetal sería la siguiente:

75% Cereal integral+ 25% proteína vegetal = carne
73 % Cereal integral + 25% proteína vegetal + 2% sésamo = + que carne

ALTERNATIVAS A LA PROTEÍNA ANIMAL:
Disminuir el consumo de proteína animal implica sustituirla por otras proteínas, que resultan también suculentas y con las que podemos elaborar platos nuevos y experimentar con este cambio a nivel de salud física y emocional. Al cabo de unos meses tomando menos proteína animal y más legumbres nos notaremos menos cansados/as, más relajados/as, de mejor humor y con bastante menos agresividad. ¡¡Probad a ver qué pasa!!

Algunas sugerencias:
Azuki: Es una legumbre pequeña y rojo oscuro brillante, de elevado contenido en proteína.
Lentejas
Soja negra
Garbanzos
Judías (pintas, frijoles, blancas, garrafón…)
Habas
Soja verde
Guisantes
Tofu: derivado de la soja que se vende fresco. Es importante saber darle sabor al cocinarlo pues tal cual es insípido, pero con un poco de creatividad resulta delicioso, muy sano y digestivo ya que no contiene grasas. Es una buena fuente de calcio, apto para celiacos y diabéticos.
Tempeh: derivado de la soja fermentada, es muy rico en vitamina B12.
Seitán: gluten del trigo, contiene un 24,7% de proteína.
Frutos secos

Por último, reiterar que el equilibrio lo encontramos en una dieta variada que nos aporte todos los nutrientes que necesitamos.

Os propongo unas recetas a base de proteína vegetal para animar a los y las que aún no las han probado.

RECETAS CASERAS:

Falafel y hummus:




Hummus (paté de garbanzos):
Una manera de transformar las legumbres es hacer patés o croquetas.
También podemos guisarlas o consumirlas en ensalada o en sopa.

250 de garbanzos secos
10cm de alga kombu
2 c/soperas de tahin (mantequilla de sésamo)
1 diente de ajo
Comino molido
zumo de limón
Aceite de oliva
Sal marina

Remojar los garbanzos durante 8h con el alga (el uso de kombu para hervir las legumbres las hace mucho más digestivas).
Colocar el alga en el fondo de la olla a presión y las legumbres (desechando el agua de remojo). Añadir agua, una pizca de sal, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 2h.
Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.

Triturar los garbanzos con un poco de agua de cocción, el zumo de limón, comino, 1 cucharada de tahin y 1 diente de ajo.
Añadir un chorrito de aceite de oliva por encima al servir.
Falafel (croquetas de garbanzos): 250 gramos de garbanzos secos, 1 cebolla morada, 2 dientes de ajo, cilantro y perejil fresco (al gusto), 1 c/c de comino molido, ½ c/c de canela en polvo, 1 c/c de pimienta negra recién molida, 1 c/c de pimentón picante (o agridulce), 1 c/c de levadura en polvo, 1 c/p de harina de garbanzos y la suficiente para el rebozado, 1 c/c de sal y aceite de oliva.
Los
garbanzos deberás ponerlos en remojo unas 24 horas antes de hacer uso de ellos ya que deben estar tiernos pues se trituran sin cocer. Escurrirlos y retirar la piel.
Triturar primero los garbanzos con la batidora, añadir la cebolla, los ajos y volver a triturar. Finalmente añadir el resto de ingredientes, mezclar bien y pasar el preparado del falafel a un cuenco para dejarlo reposar en el frigorífico una hora o dos.
Pasado este tiempo formar bolas, hamburguesas o croquetas. Rebozar con la harina de garbanzo y freir en abundante aceite hasta que estén dorados y crujientes. Al retirar los falafel de la sartén, ponlos sobre papel absorbente para desechar el exceso de aceite.
Servir el falafel y el hummus con una ensalada variada, acompañándolos con pan de pita o chapatis (pan finito sin levadura).

Canelones de seitán: Para quienes conozcan ya el seitán y para l@s que se atrevan a cambiar esquemas. Es un plato completísimo y muy sabroso.



Para el relleno:
1 paquete de seitán rallado o triturado
3 zanahorias ralladas
1 taza de champiñones picados
1 cebolla picada
2 dientes de ajo picados
2 hojas de laurel
Perejil picado
Aceite de oliva
Sal

Sofreír la cebolla, ajos en aceite de oliva y añadir el laurel y una pizca de sal. Cocinar durante 10mn a fuego medio. Añadir la zanahoria, los champiñones y el seitán y seguir cociendo hasta obtener una masa. Añadir el perejil y mezclar.

Bechamel:
Leche de soja
Cebolla rallada
Harina integral tamizada
Nuez moscada
Aceite de oliva
Sal
Cobertura: Almendra rallada o queso rallado


Sofreír la cebolla en aceite de oliva y una pizca de sal hasta que esté tierna y traslúcida, agregar leche de soja y diluir harina. Sazonar con nuez moscada. Remover hasta que quede una salsa espesa. Si se hacen grumos, se puede pasar por la batidora.

Elaborar los canelones:
2 pq de canelones

Hervir en abundante agua con sal los canelones. Cuando estén hechos, dejarlos sobre un trapo húmedo.
Untar una fuente con un poco de aceite de oliva.
Rellenar los canelones con el seitan, hacer rollitos y colocarlos en la fuente.
Recubrir con la bechamel.
Espolvorear con almendra rallada o queso rallado.
Hornear 5-10mn.

Barritas crujientes de frutos secos:

 Un buen postre o un tentempié muy energético que agrada a la mayoría de las personas por su sabor dulce y textura crujiente, además de aportar calcio y fósforo.

Sésamo tostado
Pipas de calabaza tostadas
Pipas de girasol tostadas
Almendras
Avellanas
Piñones
Pasas de corinto
Ralladura de naranja
Melaza de arroz

Mezclar las semillas y los frutos secos, añadir la ralladura de naranja y cocinar con la melaza removiendo hasta que quede una masa compacta. Sin que se enfríe, extenderla sobre el mármol de la cocina con el rodillo y cortarla en barritas. Mantener las barritas sobre una rejilla (la del horno, por ejemplo) hasta que se enfríen.


Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados.

Licencia de Creative Commons
¿Cuánta proteína necesito? by Agnès Emmanuelle Pérez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en http://agnesmacrobiotica.blogspot.com.es/.




domingo, 15 de septiembre de 2013

¿CÓMO CURA LA MACROBIÓTICA? SÍNTOMAS DE DESCARGA Y LIBERACIÓN DE MEMORIAS DURANTE EL PROCESO DE REAJUSTE


 

Al pasar de una alimentación que se compone de extremos yin y yang, productos refinados, congelados, etc, a consumir alimentos más centrados y en estado puro, nos puede suceder que sintamos deseos repentinos de volver a comer esos alimentos “antiguos”, o que de repente nos den altibajos incomprensibles que puedan estar relacionados con la eliminación de toxinas físicas, mentales o emocionales de estos alimentos extremos.

Es interesante saber distinguir entre los síntomas derivados de la eliminación de alimentos antiguos y los síntomas provocados por alguna otra causa o deficiencia. Si bien una dieta macrobiótica variada abordada desde una actitud flexible y abierta no provoca carencias de nutrientes, más bien al contrario, ayuda a restablecer la salud y el equilibrio del organismo, si dudas, lo mejor es hacerte un análisis de sangre para chequear que todo va bien.

Según Michio Kushi, cuando una persona está limpiándose se pueden dar los siguientes síntomas (uno o varios):

- cansancio
- dolores y achaques
- fiebre, escalofríos y tos (se pueden paliar con algún remedio macrobiótico casero)
- transpiración anormal y micciones más frecuentes
- problemas de piel y mal olor corporal
- diarrea o estreñimiento
- disminución del deseo sexual
- cese temporal de la menstruación
- ánimo irritable
- insomnio, caída de cabello, sensación de frío, acaloradas...
En el momento en que una persona se inicia en la macrobiótica quizás esté padeciendo alguna/s enfermedad/es física/s o mental/es. A medida que vaya comiendo bien empezará a restablecerse, pero antes de que sus enfermedades desaparezcan completamente, se producirán diversas reacciones. En algunos casos pueden detenerse los movimientos peristálticos durante varios días porque los intestinos, que se hallaban dilatados, están recuperando sus dimensiones; puede aparecer diarrea porque el bolo intestinal estaba estancado y empieza a limpiarse; hay quienes sentirán dolores de cabeza, lo cual se debe a que los nervios expandidos se contraen para volver a las condiciones normales; otras veces da la impresión de que van a caer los dientes, porque las encías hinchadas se retraen; también puede suceder que la menstruación desaparezca por un tiempo, lo cual es indicio de que algo se está curando en el aparato reproductor. En resumen, pueden surgir diversos tipos de reacciones, tantas más cuanto más enfermo se esté. Si una persona no tiene demasiadas dolencias se presentarán pocas anomalías, o bien las que se presenten tendrán un carácter más suave. Poco a poco, una tras otra se irán curando las enfermedades.

Por otra parte, si se ha estado consumiendo medicamentos, tales como pastillas para dormir o tranquilizantes, y se empieza a comer bien, el cuerpo comenzará a expulsarlos; y mientras esos fármacos se estén eliminando es probable que se tengan sueños durante la noche. Si se tienen pesadillas nocturnas es debido a los alimentos de origen animal. Pero si se deja de tomar carne, huevos y queso y se come macrobióticamente, las pesadillas después de un periodo de una o dos emanas de eliminación activa desaparecerán repentinamente.

Durante el proceso de curación vamos volviendo físicamente y mentalmente hacia el pasado. Supongamos que tienes ahora 30 años; has estado comiendo macrobióticamente durante seis meses o un año y te sientes san@ y feliz. Pero repentinamente empieza a dolerte el pecho. Incluso aparece algo de tos y unas décimas de fiebre. Es poca cosa, no necesitas guardar cama, pero te preguntas: “¿Qué ocurre? Creo que estoy comiendo bien… ¿O me estaré equivocando?” Pero no, no te estás equivocando. Lo que sucede es que a la edad de 20 años padeciste una pulmonía y es esa pulmonía lo que se está curando ahora. Porque cuando los síntomas desaparecen creemos siempre que la enfermedad también desaparece; sin embargo, todavía está ahí. De modo que lo que te está ocurriendo  ahora es que la enfermedad reaparece para que acabes de curarla.

Al mismo tiempo, empiezas a pensar muy a menudo en aquel novio o novia que tenías a los 20 años y en l@s much@s amig@s que contabas en esa época. A medida que tu cuerpo rejuvenece y deja salir las memorias antiguas, tu mente también rejuvenece.

Continuas entonces con la macrobiótica y un año o dos más tarde sientes de pronto algo extraño en los riñones, un dolor que te dura una semana o incluso 10 días. ¿Qué sucede? Que alrededor de los 10 años padeciste una infección renal y ahoraestá acabando de curarse completamente. Simultáneamente, empiezas a recordar ese periodo de tu vida, l@s compañer@s de escuela, l@s maestr@s que tuviste a los 10 años, cómo era entonces tu hogar, tus hermanos, tus hermanas.

Y cuanto más tiempo transcurre en este camino, más se retrocede en las memorias, hasta que finalmente se llega al nacimiento y al periodo embrionario. Cuando se llega a ese punto, el estado que se había adquirido a lo largo de la vida ha sufrido una transformación completa, se ha purificado de tal modo que un@ se ha convertido en una persona nueva.

Este periodo de curación progresiva dura generalmente 7 años en la mujer, 8-9 en el hombre o incluso más en personas muy enfermas, siguiendo la dieta macrobiótica estándar a base de alimentos integrales y ecológicos, sin ningún tipo de alimento extremo, ni procesado.
 
Bibliografía consultada: Conferencia de Michio Kushi en Barcelona, 1977