lunes, 26 de mayo de 2014

LA COMIDA EN VERANO

Crudités con tofunesa
y empedrat (ensalada de garbanzos)

En los tres meses de verano las plantas maduran, las flores y los frutos aparecen abundantemente.
Es una época en la que nos podemos acostar más tarde, sin embargo debemos levantarnos muy temprano.
Es importante mantener una actividad física para evitar que los poros se cierren y que el Ki se estanque. Emocionalmente conviene estar contento, celebrar y no guardar resentimientos. Así el Ki puede circular sin bloqueos y haber una comunicación armoniosa entre el interior y el exterior.
(Extraído del clásico de la Medicina China Nei Jing)

Según la teoría de las 5 transformaciones, el verano corresponde al flujo fuego.

En la naturaleza es el momento de la floración, pues se producen las células reproductoras, futuras semillas. Por eso las verduras en forma de flor, lo más expansivo de las plantas con sabor amargo, son una buena elección para el verano. Achicoria, escarola, alcachofas, flores de verano y otras que no son flor como el perejil, las acelgas, son un ejemplo de un sabor amargo saludable.

El sabor amargo proveniente de las verduras o los cereales tostados, tienen un efecto relajante, refrescante, laxante, algunas veces estimulante, pero no excitante, es decir no exasperan las glándulas suprarrenales, como lo hace el amargo café.


Arroz basmatti integral
aromatizado con limón y albahaca

Las verduras de fruto, como tomates, pimientos y berenjenas, expanden y enfrían más que las de hoja. Son aconsejadas en personas de fuerte consumo de proteínas animales; como embutidos y salazones.

Otros alimentos de esta estación, son las frutas, que aunque no disponen de almidón como las verduras y sí una cantidad importante de azúcar de rápida asimilación, tienen como propósito refrescarnos en la época estival, y comidas con moderación son un regalo de la naturaleza para equilibrarnos cuando hay temperaturas altas.



Los órganos que representan la energía fuego son el corazón y el intestino delgado. En Extremo Oriente se define el corazón con el yo o intimidad del alma. Es el lugar de conjunción y choque de las fuerzas del cielo y de la tierra, ocasionando la expansión y contracción rítmica del corazón que origina el latido. El corazón está dividido en cuatro pétalos o cámaras. Las dos regiones superiores se llaman atrios y las dos inferiores ventrículos. Los atrios son de tamaño más pequeño que los ventrículos, tienen paredes más finas y sirven para recoger la sangre que retorna del cuerpo o pulmones. Los ventrículos de mayor tamaño tienen paredes más gruesas y bombean la sangre al resto del cuerpo y pulmones.
El intestino delgado en Oriente representa el Ser. El 90% de los nutrientes se absorben en el intestino delgado, hay que mantenerlo limpio y flexible, evitando alimentos pegajosos, como mantequilla, productos untuosos, harinas y queso.

Los alimentos que nutren las funciones del intestino delgado y el corazón son : maíz, quinua, verduras de hoja grande, algas nori, alga dulse, alga kombu, alga agar-agar, calabaza de cacahuete, nueces, raíz de bardana, semillas tostadas, teka. Legumbres grandes: habas secas, judías rojas, pickles de corto tiempo,

Los alimentos que desequilibran la energía fuego son: todo tipo de embutidos, carnes rojas, quesos curados, estimulantes como café (cafeína), tabaco (nicotina), té (teína), chocolate (teobromina), azúcar, bebidas enlatadas, gaseosas, cocciones en horno y fritos, picantes, especias tropicales.


Cuando hay desequilibrios en la energía fuego suceden las siguientes manifestaciones físicas: enrojecimiento de la cara, hinchazón de nariz, rostro abotargado, endurecimiento o hendidura de la punta de la nariz, cambios en las manos.

También pueden ir acompañadas de los siguientes síntomas: superficialidad, falta de ritmo, incontinencia verbal, histeria, risa constante. La persona funciona para el público y en función del público. Con público suele ser animado y hablador, sin público entra en depresión, dando lugar a situaciones un tanto bipolares.

Un desequilibrio en la energía fuego puede llevar a desarrollar enfermedades cardiovasculares y condiciones subyacentes como arteriosclerosis, hipertensión, hipotensión, hipercolesterolemia, aneurisma entre otras.

En las sociedades tradicionales, los ataques cardiacos, embolias y problemas de presión, incluso en edad avanzada, son virtualmente desconocidos. La enfermedad cardiaca fue la primera molestia degenerativa vinculada por las investigaciones médicas y científicas con el estilo de vida moderno, especialmente con la forma moderna de comer.

El estudio Framingham del corazón ,estableció la dieta como el factor de riesgo más importante en el desarrollo de la hipertensión, paros cardiacos y embolias. Así mismo descubrió que numerosas condiciones cardiacas pueden no sólo prevenirse, sino también revertirse con una dieta equilibrada y actividad física moderada. Cuando la energía fuego está en equilibrio, la persona es carismática, apasionada, brillante, emocionalmente serena, empática, disciplinada, intuitiva, con una expresión viva.


Cuando hay desequilibrios en fuego como terapia se recomienda la respiración completa, la meditación, las artes dramáticas, danzas africanas, disciplina, ejercicios de visualización con una vela, vida con ritmo.

Si los problemas son por causas yang, es decir muy contractivos, como cuando decimos tiene el corazón apretado, se recomienda zumo de manzana tibio, sandía cocinada, sopa de maíz con cebolla y shitake, te verde, especialmente cuando hay niveles de colesterol alto, copos de alga nori, todos estos elementos yin equilibrados). Si los problemas son por causa yin, es decir más expansivos, es recomendable sopa de miso con hojas verdes, aceite de huevo, tamari, bancha o gomasio bancha, y otros específicos que deben ser supervisados por un consultor cualificado.



Artículo escrito por PATRICIA RESTREPO, directora del Instituto Macrobiótico de España y publicado en la revista Integral.
Fotos 1 y 2 y cocina de los platos: Agnès Pérez.