miércoles, 7 de septiembre de 2011

CÓMO FORTALECER EL SISTEMA INMUNOLÓGICO INFANTIL



He criado siete hijos/as sin vacunarlos/as. Les he dado una sólida base dándoles de mamar, una alimentación sana, una vida familiar sana y un entorno no tóxico. Mis hijos tienen un sistema inmunológico muy fuerte. No creo que deba sobreprotegerles o apartarles de otros/as niños/as que están enfermos/as. Creo que su inmunidad se fortalece y desarrolla cuando están expuestos naturalmente a los gérmenes. Por supuesto que se resfrían, tienen fiebre, desarreglos estomacales y otros problemas comunes, pero se reestablecen muy rápidamente de ellos.

Estos son signos de que su sistema inmune trabaja para liberarse de las toxinas, de los virus y de las bacterias de su cuerpo. Mi hija mayor contrajo una enfermedad hace algunos años y tuvo que tomar antibióticos. Mi hijo más pequeño se cortó profundamente el dedo y tuvo que tomar antibióticos para prevenir la infección. A parte de esto, mis hijos/as han recurrido a simples remedios curativos caseros y ocasionalmente a la homeopatía para aliviar sus problemas.

Hoy en día muchos padres/madres se están dando cuenta de que la clave de un niño/a sano/a es un sistema inmune fuerte. Los/las niños/as están constantemente expuestos a enfermedades causadas por bacterias, virus, hongos y parásitos pero esto no significa que enfermen. Un sistema inmune fuerte provee defensas naturales para combatir las enfermedades.

Si un/a niño/a ha debilitado su sistema inmunológico, entonces será más propenso/a los resfriados, gripes u otros problemas. Las bacterias están en todas partes y estar expuesto/a a ellos es algo muy natural que forma parte de la vida. En contraposición, lo que no es natural es tratar de inmunizar nuestros hijos contra virus y bacterias. De hecho, dejarlos que se expongan a ellos contribuye a fortalecer sus sistemas inmunológicos. Algunas enfermedades infantiles como las paperas, el sarampión, la varicela y la rubeola pueden ayudar a fortalecer las capacidades inmunológicas.

Hay diferentes acciones que puedes emprender para ayudar a que tus hijos/as fortalezcan naturalmente sus sistemas inmunológicos:

Darles de mamar


Los niños que han sido alimentados con el pecho de sus madres tienen menos infecciones que los que han sido alimentados con leche preparada. La leche materna es vital para desarrollar un sistema inmunológico fuerte y para proteger contra ciertas enfermedades. También provee un equilibrio nutricional completo que incluye ácidos grasos esenciales. Es muy importante dar de mamar a los bebés aunque sea solo durante unos meses. Si no puedes dar pecho a tu bebé, entonces hazle en casa leche de arroz integral. Es la mejor alternativa para que los bebés desarrollen una constitución y un sistema inmunológico fuertes.

Darles alimentos ecológicos e integrales

Es esencial darles a los niños/as una nutrición de alta calidad para que sus sistemas inmunológicos se mantengan sanos. Las deficiencias nutricionales facilitan las infecciones por virus y bacterias, asegúrate de que tus hijos comen alimentos integrales y frescos y de que su dieta es completa y variada, incluyendo verduras y frutas frescas, frutos secos, semillas, legumbres y cereales integrales. Es de vital importancia ofrecerles una alimentación equilibrada que contenga ingredientes variados.

A todos los niños/as les gusta tomar “snacks”. Hoy en día muchos de los alimentos que se venden como “snacks” están altamente refinados, procesados y contienen azúcar añadido como las galletas, los copos de cereales o cereales inflados y las bebidas gaseosas. Estos alimentos debilitan el sistema inmunológico. Tomarlos puede convertirse en problemático si el consumo de estos alimentos “de calorías vacías” se convierte en un hábito que sustituye a las comidas verdaderamente equilibradas. De todos modos, eisten “snacks” de buena calidad como palitos de verduras con los que se puede “dipear” en patés de legumbres o de vegetales, pinchos de fruta, galletas de arroz untadas con mantequillas de semillas, patés vegetales o amasake, pan de buena calidad, sushis, batidos hechos en casa con leches vegetales o frutos secos y semillas tostadas.


Incluye en su alimentación pescado fresco, aceite de oliva virgen y de sésamo y buenos postres caseros en las comidas.

Los alimentos fríos, el consumo excesivo de fruta cruda y de zumos de fruta tienen un efecto debilitador del sistema inmunológico y se deben de consumir con moderación. En climas más fríos puede ser necesario incluir aceite de hígado de pescado como suplemento alimenticio en la dieta de los niños/as.

El té kukicha tiene un efecto fortalecedor de la inmunidad natural. Dáselo calentito con una cucharadita de melaza de arroz o de cebada. El zumo de manzana caliente tiene un efecto muy relajante en el cuerpo y se puede diluir en kukicha y utilizar como una bebida alternativa sana a las gaseosas.

Observa tu propia dieta. Recuerda que los niños/as siguen el ejemplo de sus padres. Asegúrate de que estás preparando comidas equilibradas con una variedad suficiente de alimentos. Es importante no ser demasiado estricto/a o rígido/a. mantente en contacto con otras familias que también comparten tu estilo de vida y dan de comer a sus hijos de manera equilibrada a base de productos frescos e integrales. Documéntate y lee constantemente artículos sobre nutrición natural y consciente.

Alergias

Si tu hijo/a tiene un historial de infecciones de oídos, de boca, problemas digestivos, cólicos, alergias a ciertos alimentos, u otros problemas subyacentes, necesitas prestar más atención a lo que come cotidianamente. Los lácteos, el azúcar, los alimentos fríos, las gaseosas, el pollo, la comida pre-cocinada y el exceso de fruta pueden empeorar estos problemas. La solución está en una alimentación macrobiótica consciente y variada, aunque en algunos casos, se recomienda también evitar ciertos alimentos como los horneados, los demasiado grasos, derivados del trigo, frutas y ensaladas crudas, vinagres y algunos productos derivados de la soja hasta que haya fortalecido su organismo. Estos alimentos eliminados de la dieta temporalmente, se podrán ir re-introduciendo paulatinamente a medida que dejan de ser perjudiciales.


Asegúrate de que tu hijo/a toma buenas cantidades de verduras dulces como la calabaza, zanahorias, coles, chirivías y cebollas. Y también verduras verdes como berros, cocinadas de manera ligera.

Las algas tipo nori son muy beneficiosas ya que también proveen minerales que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y se pueden tomar regularmente. El polvo de kombu con sésamo tostado y molido puede usarse espolvoreado sobre la comida como remedio curativo fortalecedor. Este condimento se puede preparar también con pescaditos secos y es muy beneficioso para un crecimiento sano y fuerte de los dientes y de los huesos. El polvo de shiso y las ciruelas umeboshi son condimentos que ayudan a crear un sistema inmunológico sano. Se pueden dar EN CANTIDADES MUY PEQUEÑAS a los niños/as. Recuerda que estos condimentos son muy salados y si se abusa de ellos puede ser perjudicial, pudiendo causar, entre otros problemas de crecimiento, de comportamiento y hábitos alimenticios caprichosos.

Fitoterapia

Las hierbas se han utilizado sin ningún problema en todas las culturas del mundo desde tiempos remotos para prevenir y curar enfermedades. Si se mantiene una alimentación equilibrada no serán necesarios, pero son también un medio para crear resistencia ante las enfermedades. Ciertas hierbas, incluyendo la ecchinacea son conocidas por sus efectos sobre el sistema inmunológico y porque son una ayuda tanto para que el cuerpo se mantenga en sus niveles óptimos de vitalidad como para prevenir el desarrollo de enfermedades.

Crear un entorno no tóxico en el hogar

La exposición a productos químicos puede dañar el sistema inmunológico y puede hacer que sea más difícil luchar contra infecciones comunes o contra enfermedades más serias como el cáncer. Nuestro entorno es cada vez más tóxico. Y aunque estas toxinas estén en todos los lados, puedes dar los pasos necesarios para crear un entorno sano en tu hogar reduciendo la cantidad de productos químicos que utilizas y a los que se exponen tus hijos/as.


Hoy en día, podemos comprar productos alternativos no tóxicos tanto para la limpieza de casa como para el jardín o para nuestra higiene personal. Usa fibras naturales tanto para las sábanas como para tus muebles o en tus alfombras para crear un entorno más limpio y fresco con menos energía electro-estática. Compra alimentos ecológicos. Éstos disminuirán el riesgo de contaminación por pesticidas y son más sanos para todos/as.

Evitar antibióticos y vacunas innecesarias

Hoy en día, los niños/as toman demasiados antibióticos. Los antibióticos pueden dañar y debilitar seriamente el sistema inmunológico y también construyen una resistencia contra el efecto de otros medicamentos. Las vacunas pueden ayudar a inmunizar contra algunas enfermedades pero no aumentan la capacidad inmunológica o crean niños más sanos.

A muchos niños pequeños, en EEUU, se les inyecta casi tres docenas de dosis de 10 clases diferentes de vacunas contra virus y bacterias antes de los 5 años, y es a través de este estrés inducido que siguen desarrollando su sistema inmunológico y también es la causa de que se den disfunciones crónicas del sistema inmunológico en la infancia. Las madres y padres de niños que no han sido vacunados han observado que sus hijos desarrollan un sistema inmunológico más fuerte.

Una vida sana en un hogar sano

"All you need is Love!!"
El amor y la atención son una manera maravillosa de potenciar una inmunidad sana. Los niños/as que crecen en un ambiente de amor se sienten más seguros de sí mismos/as y son más felices.

Trata de coger en tus brazos, de abrazar, masajear, acunar, tocar y besar a tus hijos/as regularmente. Numerosos estudios demuestran que el buen humor y el pensamiento positivo ayudan a fortalecer el sistema inmunológico. Cuanto más se rían los niños/as y cuanto más disfruten de la vida, mejor salud tendrán.

Las situaciones estresantes y la infelicidad debilitan el sistema inmunológico y disminuyen la resistencia hacia la enfermedad. Dar de mamar, bañar y masajear a los peques puede ayudar a reducir el nivel de estrés y a promover sentimientos positivos en los bebés.

Rutina

Crea un entorno estable en tu hogar adoptando actitudes rutinarias cotidianamente. Esto incluye horarios fijos en las comidas, baños, siestas y para ir a dormir por las noches. Comer junta toda la familia es un aspecto muy importante que ayuda a que los niños/as se sientan seguros, a salvo y parte de la familia.

Descanso


Asegúrate de que tus hijos/as han dormido suficientemente y acuéstalos a horas razonables. El cuerpo se regenera, repara y renueva mientras dormimos. Además, es importante tener en cuenta un” tiempo de quietud” cada día para que los niños/as puedan apreciar y valorar el estado de calma. Ponles música tranquila y armoniosa que les ayude a relajarse y les haga sentir felices.

Contacto con la naturaleza

Proporciona a tus hijos/as contacto directo con la naturaleza. Ve a pasear con ellos/as por el bosque, la montaña, el campo o la playa. Si vives en una ciudad sal de ella los fines de semana y ve al parque entre semana. Deja que los niños/as corran, salten, bailen y escalen. No les reprimas. Si quieren correr sin guantes o sin casco, déjales hacerlo. Permíteles correr descalzos/as sobre la hierba, arena o que se suban a los árboles. La naturaleza es un excelente estímulo y exponerse a sus beneficios es una manera genial de potenciar una vida infantil sana.

Resumiendo…

Da de mamar a tu bebé
Ofrécele una amplia variedad de alimentos ecológicos y naturales
Crea un entorno libre de tóxicos en tu hogar
Evita vacunas y antibióticos innecesarios
Proporciona toneladas de afecto y amor a tus hijos/as
Crea una rutina en tu vida cotidiana
Comed junta toda la familia
Asegúrate de que tus hijos han dormido suficientemente
Pasa tiempo al aire libre y en plena naturaleza


Artículo escrito por Melanie Waxman. Derechos de traducción reservados y con licencia:
Licencia Creative Commons
CÓMO FORTALECER EL SISTEMA IMUNOLÓGICO INFANTIL por TRADUCCIÓN DE AGNÈS PÉREZ se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
Basada en una obra en http://www.celebrate4health.com/.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Utiliza como potente antibiótico natural el aceite de orégano. Mi hija tiene 9 años y jamás ha ido al médico. Vegetariana-bio de nacimiento. Ninguna vacuna. Te felicito por el artículo.

AGNÈS PÉREZ dijo...

Gracias por tu comentario.
El artículo lo ha escrito Melanie Waxman. Yo solo lo he traducido para proporcionar una información que me parece muy coherente, contrastada y de utilidad para muchas madres y padres.

susana toloza dijo...

Wow que bonito
Resumen me encanto sobre todo porque tengo a mi baby
Enfermito y con antibiótico :( pero estos trucos son prometedores gracias