jueves, 26 de mayo de 2011

EL CICLO FEMENINO, UN DON DE LA NATURALEZA


“La riqueza de una nación y la salud de las generaciones futuras dependen del bienestar físico y mental de la mujer”. Geeta Iyengar.


En algunos aspectos las mujeres hemos avanzado bastante, pero este avance ha sido, en cierto modo, una estafa en el sentido de que en vez de liberar como estaba previsto, ha supuesto tener que desenvolvernos en la combinación del trabajo familiar, doméstico y el mundo laboral . Poder con todo, a veces significa pagar como tributo la propia salud: problemas de cervicales, hernias discales, dolores misteriosos estructurales e internos, problemas digestivos, cansancio crónico, depresión, fibromialgia y un largo etc, en el que el síndrome premenstrual y los desarreglos menstruales son un síntoma añadido o el susurro ignorado de enfermedades por desarrollar. Paradójicamente cuando a las mujeres que se dedican a todo y a todos se les sugiere tomarse un espacio propio en el que se dediquen a SUS propias necesidades, a cuidarse y a regenerarse, contestan que “no tienen tiempo”.

La mayoría de las mujeres independientes de hoy en día, con inquietudes de desarrollo personal en el ámbito laboral e intelectual y/o con familia a su cargo han dejado de lado la conexión con su propia esencia bien por sobresaturación y falta de tiempo para sí mismas o quizás debido a la desvaloración de la capacidad intuitiva por la cultura tecnológica y científica.

Ya de por sí, el ritmo actual de vida es exigente, nos anima a la constante competitividad, a la constante auto-superación, y esto nos hace entrar en una dinámica que nos empuja a aplicar, muchas veces inconscientemente, estos desafíos incluso en momentos en los que nuestras necesidades individuales son otras.

Antiguamente las mujeres se retiraban en grupo para vivir su momento menstrual que era considerado como mágico en muchas tribus matriarcales, para descansar y poder vivir la energía psíquica inherente a este momento especial, exclusivo de la biología de la mujer.


Hoy en día, en parte debido a prejuicios, a la infravaloración, a la manipulación del poder femenino por la sociedad patriarcal, se ha nos ha educado consciente o inconscientemente a rechazar esta parte del ciclo de la mujer y a seguir con el ritmo impuesto por la dinámica laboral, aunque sea a costa de nuestra salud, anulando ciertas molestias derivadas de ello con fármacos que podrían ser eliminadas con facilidad dándonos un poco más de atención a nosotras mismas o simplemente con un suave remedio natural.

Podemos encontrar un ejemplo muy extendido de la anulación de nuestras capacidades cíclicas en la utilización de los anovulatorios orales o píldora anticonceptiva la cual se receta tanto para evitar el embarazo como para tratar problemas del aparato reproductor femenino. Estos fármacos que distorsionan el ciclo femenino son comercializados hoy en día en una versión aberrante para quienes estamos en sintonía con nuestro ciclo y damos importancia a estar conectadas con nuestra propia naturaleza: la de la píldora que anula la menstruación durante tres meses y la reduce a 4 veces al año. Sin embargo, “los ginecólogos aseguran que tener la regla menos veces al año no va ‘contra natura’ ya que según aseguran desde la Sociedad Española de Anticoncepción no es necesario menstruar cada mes y es posible aplazar la regla para que aparezca cada tres meses, seis meses o incluso un año, por lo que Seasonale (la píldora anticonceptiva) podría ser la solución a los problemas de muchas mujeres (1)”

SANAR A TRAVÉS DE NUESTROS CICLOS:


Durante todo el ciclo menstrual hay una estrecha relación entre la psique de la mujer y el funcionamiento de sus ovarios.
Antes de la ovulación estamos extravertidas y animadas, durante la ovulación estamos muy receptivas hacia l@s demás y después de la ovulación (antes de la menstruación) estamos más introvertidas y reflexivas.

Una vez que empezamos a valorar nuestro ciclo menstrual como parte de nuestro sistema de guía interior, comenzamos a sanar tanto en el aspecto hormonal como en el emocional. 

Ignorar los procesos físicos que acompañan nuestra menstruación significa ignorar el mensaje que nuestro cuerpo nos está transmitiendo acerca de nuestras necesidades de descanso, de regular nuestra alimentación, de hacer ejercicio, de crear los cambios en nuestra vida que son beneficiosos para nuestra evolución personal.

Ignorar los procesos emocionales y mentales que acompañan la menstruación significa anular parte de nuestra capacidad intuitiva con respecto a lo que estamos necesitando. Cómo nos sentimos antes y durante la regla dice mucho de nuestra salud, y observarnos es un buen método para auto-valorarla y ser más conscientes, no teniendo que depender siempre de la opinión de terceras personas para que nos digan qué tenemos que hacer con nuestro proceso personal.

Las mujeres somos cíclicas, es nuestra naturaleza, y cada uno de los momentos de nuestro ciclo, bien entendido, hace florecer diferentes capacidades innatas que podemos aprovechar y desarrollar.


Por ejemplo, después de la descarga menstrual, un cuerpo sano se siente liberado, limpio y con la energía renovada. Éste es un momento ideal para realizar actividades que requieren claridad mental. Entre el final de la menstruación y los días que preceden la ovulación aumenta nuestro positivismo y capacidad deportiva (puede ser el momento en que más ganas tenemos de practicaryoga intensamente, salir a caminar por el monte o coger la bici). Conforme nos acercamos al periodo de ovulación, nos volvemos más activas, apasionadas, con necesidad de contacto con otras personas…es la cumbre de nuestro potencial creativo que empezará a menguar una vez pasada ésta…Aquí podemos asociar perfectamente el ciclo femenino al ciclo lunar, que también se corresponde con los ciclos de la agricultura (siembras y recolecciones) y en un prisma más amplio a los ciclos de la vida y del Universo infinito:

Antes de la regla empieza nuestra etapa “oscura”, de ir para dentro, quizás con un poco de cansancio, pero también con todo nuestro potencial intuitivo aumentado. Es el momento de escuchar nuestros sueños y nuestras emociones ya que aspectos que necesitamos sanar se estarán manifestando de una forma u otra, y entrando en contacto con lo que nos quiere decir nuestra voz interior, podemos obtener las respuestas que necesitamos para encauzarnos hacia el camino que nos toca.

Te propongo que tomes tiempo para ti durante unos meses para conocer o reconectar con tu ciclo personal y menstrual. Lo que necesitas principalmente para hacerlo es: ternura, una buena cantidad, y un cierto orden en lo cotidiano

No lo dudes, si tus ciclos no son regulares, te duele la regla o necesitas algo fuera de ti para controlar tu fertilidad, hay algo en ti que necesita ser descubierto.


FÍJATE:
 No tiras siempre el mismo flujo (consistencia, color, olor…)

 Los pechos no están siempre igual, en ocasiones turgentes, a veces fláccidos y algunas veces súper sensibles.

 Los genitales externos (la vulva), los labios mayores y menores no están siempre igual. Si los miramos, si los sentimos, observaremos estos cambios enrojecidos, blanquinosos, retraídos o exuberantes que nos informan, día a día, momento a momento, del estado fértil o infértil de nuestro ciclo.

 Los genitales internos, un poco más apartados, un poco más desconocidos son una oportunidad para conocer nuestra identidad de mujer. Las paredes de la vagina cambian de textura y color. La matriz sube y baja dentro de ella, según se menstrúe o se ovule, así como el cerviz: la puerta de la matriz que se abre para que salga el sangrado cíclico o la cíclica ovulación.

 Observa las sensaciones al interior de tu vientre.

 Toma tu temperatura cada día por la mañana antes de levantarte y observa si varía en unas décimas durante algunos días al mes.

 Ten también en cuenta los cambios en tu estado de ánimo durante tu ciclo.

 Conecta con tu deseo sexual personal: ¿tienes siempre las mismas ganas? ¿el placer es siempre el mismo? ¿percibes siempre el mismo amor?

Observa, anota, explora y recopila todos los datos que puedas acerca de estos cambios en un cuaderno (2).


LA VOLUNTAD ES LA CLAVE, LA CONSCIENCIA ES EL CAMINO


La mujer consciente y responsable se tiene en cuenta tanto a sí misma como a su entorno, por ello y debido a que durante la menstruación se nos ha acostumbrado a utilizar tampones y compresas que implican la tala de árboles, un proceso industrial tóxico de fabricación y además pueden provocar molestias, sequedad e irritaciones en los genitales, no puedo dejar de proponer una alternativa muy cómoda.

LA COPA MENSTRUAL, UNA SOLUCIÓN ECOLÓGICA Y SALUDABLE PARA LOS DÍAS DE LA REGLA:

La copa menstrual, conocida también como copa vaginal o simplemente copa de silicona, es un sustituto ecológico a los métodos de higiene femenina corrientes como pueden ser los tampones y las compresas.

El mecanismo de funcionamiento de una copa menstrual es sencillo. Se trata de una copa de silicona o látex que se introduce en la vagina durante los dí¬as de menstruación. Al contrario que tampones y compresas, la copa menstrual no absorbe el flujo, lo retiene en su copa para que podamos deshacernos de él más adelante. Una opción es la de ofrecérselo a la tierra.

No destruye el pH del entorno vaginal y no reseca

Nunca se ha asociado al SST (Síndrome de Shock Tóxico).

No contiene agentes blanqueadores ni materias químicas agresivas como lejía o cloro.

Especialmente indicada para mujeres con un entorno vaginal delicado y alergias (por ejemplo al látex).

Las copas menstruales existen desde 1930. Las primeras copas aparecieron al mismo tiempo que los tampones y eran de plástico.

Es fácil preguntarse por qué las copas menstruales no son tan conocidas como los tampones siendo de la misma época. Hay varias razones:

• Con las copas menstruales tienes que explorar tu cuerpo más que con los tampones, en la época en la que surgieron ambos, no estaba muy bien visto “tocarse y explorarse”, por lo que se frenó su consumo.

• Las copas menstruales, como son reutilizables, sólo necesitas una copa. Al no ser un producto desechable, no interesa comercializarlo ya que no deja tanto margen de beneficio como los desechables. Lo que impulsa a la comercialización de las copas menstruales es más bien un motivo de concienciación con el medio ambiente y de respeto al propio cuerpo.

• No genera basura.

• No contribuye a la tala de árboles y a la deforestación.

• Su proceso de fabricación es menos contaminante.

• Al ser reutilizable y por su larga vida útil, ayuda a frenar el mecanismo de consumo.


(1) Blanca Alvarez: ¿Menstruación cada tres meses?
(2) Manual de control natural de la fertilidad editado por la clínica Acuario en 1992.
Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer, Christiane Northrup.
Gráfico: Luna roja. Miranda Gray: http://www.ramatcuraj.blogspot.com/
Copas: http://www.naturcup.com/index.php
http://www.copamenstrual.com/

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CICLO MENSTRUAL, UN DON DE LA NATURALEZA por AGNÈS EMMANUELLE PEREZ se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

1 comentario:

tereG dijo...

Me parece interesantísimo. Es cierto que mi estado de ánimo y físico no es igual a lo largo del mes y que se repiten periodos ciclícos en ellos. Será cuestión de observarme y cuidarme más. Gracias por compartirlo.