viernes, 11 de marzo de 2011

GUÍA PRÁCTICA DE LA DIETÉTICA MACROBIÓTICA DE GEORGES OHSAWA


Si la persona es superior a todos los demás animales debe saber cómo curar sus propias enfermedades igual o mejor que los demás animales (pájaros, peces, insectos, gusanos y también microbios). Si entre el género humano se encontrara una persona incapaz de afirmar su propia e infinita libertad, su eterna felicidad y su justicia absoluta, tal persona estaría hecha para alimentarse de gusanos y de microbios y no tendría ninguna necesidad de ir al infierno después de su muerte ya que se encuentra en el mismo infierno durante su vida.

De entre todas las prácticas, la más importante que se debe de observar es la de cuidar de la propia salud. Si los peces y los gusanos pueden conservarla sin recurrir a expedientes tales como medicamentos, médicos y hospitales ¿Por qué no podrían hacerlo igualmente las personas?

Todo el mundo es feliz; si no es así es que el individuo en cuestión es un criminal sometido a un castigo que proviene del Orden del Universo. Si os llega este castigo, esto significa que vuestra facultad personal relacionada con el juicio supremo ha sido o está totalmente eclipsada. Si estás decidida a ser una persona feliz (libre, independiente, con buena salud, alegre y estimada por todos) y a vivir una larga vida, deberías, en primer lugar, purificar y desvelar tu capacidad de juicio supremo tomando a diario una alimentación racional que corresponde al Orden del Universo, tal y como ha sido demostrado con tanta profundidad por la filosofía china e india en el origen de las civilizaciones más antiguas y más elevadas.

Las personas han nacido libres, saludables, razonables y estimadas por todos, carentes de violencia y en única armonía con el Orden del Universo.
Debemos y podemos ser libres, saludables, felices, justos y estimados por todos si estamos determinados a serlo.

He venido aquí, a Francia por primera vez en 1914. Desde entonces he vuelto de visita una decena de veces para importar el Principio Único de la ciencia y de la filosofía de Extremo Oriente, la matriz de todas las civilizaciones y religiones del Este para establecer un entendimiento positivo y profundo entre el Este y el Oeste.

Desgraciadamente, no he podido convencer a nadie. Y me he visto obligado a ganarme la vida enseñando y practicando la acunpuntura o introduciendo el arte del arreglo de las flores, el Budismo, los bonsáis, el Bonkei, la teoría del judo, etc… Y no he podido seguir adelante. Abandoné este país hacia finales de 1935 por última vez para volver con fondos económicos lo antes posible. Pero todo iba mal… y enfin, en la guerra durante la cual me arrestaron y encarcelaron en varias ocasiones ya era (y soy) pacifista y anti-militarista…

Por primera vez desde más de veinte años he vuelto a Francia después de haber pasado dos años y ocho meses en África. Y esta vez, este pionero practicante e importador de la acunpuntura a Europa ha visto por primera vez con gran estupefacción centenares de acunpuntores “made in France”, libros sobre Budismo y arquitectura japonesa, maestros en el arte de las flores, miles de judokas, bonsáis en las grandes superficies comerciales…y terapeutas manuales! Por esto me apresuro en hablaros del Principio Único sin el cual estaréis perdidos en todos los estudios científicos y filosóficos del Extremo Oriente.

Estoy muy feliz de mandaros este extracto, una traducción simplificada de mi libro “Curación por la nueva dietética” en japonés, que hoy se ha editado por 465ª vez. Espero haceros llegar a través de él la técnica de la curación dietética que profeso desde hace aproximadamente 40 años, y no solo teoría, ya que ésta la trato en la “Filosofía y medicina del Extremo Oriente” y en mis cursos.


Es, en cierto modo, la cristalización de mi sistema médico, que no es otro que la interpretación biológica, fisiológica y lógica de la filosofía, del concepto del Universo de Extremo Oriente. Desde hace treinta años he escrito y publicado más de doscientos libros y miles de artículos en los periódicos mensuales acerca de los aspectos a la vez teóricos y prácticos de la cuestión. Pero en el momento actual, deseando dar una información útil y accesible a todos, he eliminado en este librito los principios y los teoremas. Quienes estén interesados por la teoría pueden documentarse leyendo mis libros en francés o en japonés o leyendo mis artículos en las revistas que editan diferentes Centros en Oriente o en Occidente.

Practicad primero” es la premisa de este pequeño libro.

Mi sistema de medicina dietética, el arte de la longevidad y del rejuvenecimiento es tan simple y tan poco costoso que todo el mundo lo puede adoptar en cualquier momento y en cualquier país, si cada cual está predispuesto a curarse a sí mismo y a toda costa, después de haber pasado por experiencias amargas, difíciles y costosas intentando vencer en vano cantidades de curas y tratamientos médicos, físicos, mentales o religiosos.

Este método curativo no depende más que de ti mismo. No necesitas depender de nadie o utilizar ningún medio; este método se fundamenta solo en la alimentación. Mi método hace más hincapié en la educación de la lógica y de la moral que en el tratamiento. Es fundamental y no sintomático.

Los objetivos de mi sistema médico consisten en primer lugar en sacar a la luz la causa primordial de todas las enfermedades y en segundo lugar, la de toda felicidad. Si observáis entonces los principios de mi medicina, no solo estaréis exentos de enfermedad o de estar afectados por desgracias, sino también, en el futuro estaréis inmunizados de contraer cualquier tipo de enfermedad o desgracia. Ésta es en realidad una nueva interpretación simplificada, biológica, fisiológica y lógica de la filosofía de extremo Oriente que os guiará hacia la felicidad eterna, la libertad infinita, la rectitud absoluta y el amor universal.

De todos modos no podréis entender la filosofía (y sus técnicas incluída la medicina) ni todas las grandes religiones (cristianismo, budismo, hinduismo, etc…) sin esta interpretación.

En el presente, todas la personalidades eminentes del mundo intentan establecer paz en sus propios países y también a nivel internacional, y todos sus esfuerzos se desmoronan, uno tras otro, cual Torre de Babel. La historia de la humanidad desde sus orígenes no es más que una larga, muy larga historia de auges y caídas. Y es así porque los humanos intentan establecer paz, felicidad y libertad por medio de la fuerza (social, política, económica, moral o intelectual).


Algunos de ellos lo intentan por medio de algún nuevo engendro, sin precedentes, brutal y cruel (han olvidado, sin embargo, que todo lo que tiene comienzo en este mundo relativo tiene un fin y que el comienzo y el fin son antagónicos!). Deben de haber olvidado que este mundo efímero de la relatividad no es más que un punto geométrico del universo absoluto, eterno e infinito, dominado por la ley de este universo. No pueden ni podrán establecer jamás una vida feliz, sana y libre, para los demás o para sí mismos. Pero obligan a los demás a desgarrarse en jirones por medio de pruebas crueles de muerte y de vida.

En los tiempos modernos, solamente Gandhi a través de la negación de estos métodos recalcó por primera vez la no-violencia (Ahimsa), el ayuno, las armas biológicas, fisiológicas y lógicas. Era un discípulo valiente y sincero del método natural y filosófico que intentó negar la fuerza de la violencia, incluso en la medicina. Desgraciadamente staba demasiado acaparado por la lucha para la liberación de su pueblo para dar una traducción moderna de la filosofía antigua de Oriente.

El Doctor Schweitzer es también un hombre de no-violencia en el ámbito de la medicina ya que pertenece a una de las religiones las más importantes del Oeste. Pero al igual que Gandhi, Schweitzer no tuvo tiempo de estudiar a fondo el Principio de los Principios, el Principio de la vida, del Vedanta o de la filosofía oriental.

Hay un proverbio chino que dice: “Edificad primero una vida individual libre y apacible, en segundo lugar una vida familiar, y en tercer lugar una vida social feliz y apacible dentro de la libertad; finalmente, un gobierno mundial fundamentado en estas tres primeras”. Nadie puede desdeñar este orden. El socialismo occidental, el comunismo soviético, las doctrinas anarquistas de Elisée Reclus o las teoría utópicas de Robert Owen, Saint Simon y de Fourrier lo intentaron pero no supieron como establecer a primera etapa, lo practicaron más o menos en sus vidas, pero no intentaron recomendarlo a la sociedad o a sus semejantes. Ignorancia total o casi total de la Constitución del Universo”.

A la inversa, todas las personas libres de Orientes (santas y sabias) insistieron sobre este aspecto con gran cuidado en numerosas ocasiones. Sus enseñanzas se hallan hoy en desuso. De ahí proviene el sentido de mi razón de ser y de presentar mi nueva interpretación del Vedanta y de los filósofos orientales bajo un nuevo aspecto en cuanto a forma, lengua, biología, fisiología y lógica.

PREPARACIÓN

En primer lugar debéis prepararos para transitar por el camino más corto y menos costoso, hacia la felicidad eterna, la libertad infinita y la rectitud absoluta. Para emprender este nuevo viaje no se necesita ni dinero ni herramienta alguna. La única preparación consiste en tener muy claro a nivel mental que hay que seguir las directrices dietéticas, y así habréis realizado las palabras siguientes pronunciadas por Epíteto:

“Todas las personas son felices; quien no lo es, es por su propia culpa”

Esto significa que habéis nacido felices, libres, justos y llenos de amor. Si no sois felices, ni libres, estáis enfermos u obligados a depender de los demás, es que habéis infringido las leyes de la naturaleza, el Orden del Universo que conocíais ya desde antes de vuestro nacimiento sin que nadie os lo haya enseñado, y también lo habéis violado tal y como se os ha enseñado después de vuestro nacimiento a través de lo que es llamado “educación”. Lo sepáis o no, esta violación ha de ser castigada de la misma manera que moriréis después de haber bebido consciente o inconscientemente una dosis de veneno.


Estaréis más o menos tiempo infelices según hayáis cometido uno o varios crímenes. Si no habéis violado las leyes de la humanidad entonces habéis violado el Orden del Universo. Podéis violar las leyes que son obra de los hombres involuntaria o voluntariamente ya que éstas cambian en función de los tiempos que corren y alguna que otra vez quien las había aprobado está ya ahorcado, pero tenéis que temer violar la ley del Orden del Universo. Vuestra ignorancia acerca de las leyes humanas y no humanas no es una circunstancia atenuante para evitar el castigo. El hecho de que os hayáis encerrado en la celda de una cárcel denominada enfermedad o desgracia significa que sois castigado/a por el Orden del Universo. Podéis escapar de las leyes humanas por medio de dinero, de corrupción, de fraudes, con violencia o llevando a cabo una revolución; pero aún así no existe modo alguno para escapar del orden de la naturaleza, por muy perfecto que este sea, a no ser que sea por medio de un cambio de mentalidad o de concepción de la vida adaptándoos a este orden universal. Si no aceptáis estas leyes es inútil que prosigáis la lectura de este texto. Tirad este libro, perderéis algún dinero* pero ganaréis tiempo.

Ningún animal excepto el hombre ha hecho de este mundo un mundo de locura, de desgracias, de enfermedad, de crímenes, de asesinatos y de traiciones. Observad los pájaros, los ratones, los mosquitos, las mariposas, los leones o los tigres. Disfrutan todos de la vida feliz y apaciblemente. Es imposible que hayáis visto un tigre padecer migraña, de dolor de muelas , de estómago o de reuma. Tampoco habréis visto nunca un cuervo ir a comprar aspirinas a la farmacia, ni un viejo ciervo comprarse gafas, ni una vaca afectada de viruela, ni un ternero muriéndose a causa de una rubeola.
Seguro que jamás habéis visto un león obeso como un gorrino.
Ningún animal excepto el hombre es tributario de los demás o de algún instrumento relacionado con la enfermedad o la desgracia. Todos los animales saben como curarse y se ayudan entre ellos. ¿Por que no lo sabría hacer también el hombre?

Cuando hayáis conseguido la curación a través de este método, adheríos a nuestro plan de salud internacional; id a visitar a quienes deban permanecer en la inmovilidad a causa de largas enfermedades, enseñadles lo que habéis conseguido y hecho, cómo os habéis curado, y distribuid el mayor número posible de estos libritos. Deberíais curar al menos cien personas a través de este método. No es que esto interese a todo el mundo, pero al menos hacedlo para entrenaros en el arte de la macrobiótica que es único y sin precedentes en la historia. Haciendo esto, afrontaréis numerosas dificultades, pero al mismo tiempo conoceréis mejor nuestra medicina dietética, y a la larga, os convertiréis en maestros en el arte de establecer la salud a través de una alimentación viva, universal; empezaréis a entender lo que es la salud y lo que es a vida edificada sobre los principios de la libertad y de la felicidad.

Si podéis curar una media de treinta personas en tres meses, y si podéis hacer que estas treinta personas curen treinta más durante los siguientes tres meses, y así en adelante, habrán pronto en el mundo miles y miles de nutricionistas macrobióticos.


Si no podéis curar todas las enfermedades de vuestra familia de una vez por todas, de vuestro pueblo y de la sociedad de manera cercana sois una persona exclusiva, egocéntrica, solitaria y arrogante. La felicidad reside en el número de amistades que tenéis y en poder hacer más amistades. Cuanto más grande sea el número de amistades que tenéis, más grande será la vuestra felicidad y vuestra libertad. Una persona libre es aquella que jamás encuentra otra persona que no es susceptible de amar, que se siente bien en todas partes y que se interesa por todo.


El examen personal está sometido a las “7 condiciones de la salud” al final de cada semana. Si no hay ningún progreso ni una gran mejora después de aproximadamente dos meses, significa que los medios empleados para observar las directrices dietéticas son malos. Parad el tratamiento curativo, o sois sin duda demasiado negligentes para auto-curaros, o no estáis verdaderamente motivados para llevar una vida feliz y libre.

DIRECTRICES PREPARATORIAS

RÉGIMEN PARA LAS PRIMERAS SEMANAS

(No sigáis este régimen más de dos meses sin consultar un/a consejero/a macrobiótico/a)
- tomad el mínimo de agua posible (incluida leche, menús, café, té, agua. Sopa)
- dejad de tomar:

a. azúcar bajo la forma que sea (pastelería, platos con azúcar, caramelos, helados, yogures azucarados…)
b. patatas, tomates, berenjenas, pepinos, judías verdes
c. fruta, ensaladas (salvo si se le han recomendado específicamente)
d. curry en polvo, pimienta de cayena, especias, ajo, judías verdes, guisantes, habas, legumbres (salvo indicaciones específicas)
e. productos de origen animal (carne, grasa, proteínas, huevos, leche, mantequilla o cualquier producto procesado).

Absorbed los alimentos siguientes:

a. arroz integral, trigo, sarraceno, copos de avena, cebada, mijo, maíz en mazorca o polenta, cus-cus integral. Estos cereales no han de estar refinados y se pueden tomar fritos, tostados, hinchados, crudos o cocidos.
b. Pequeñas cantidades de verduras verdes, raíces o tubérculos (excepto los antes prohibidos). Coles, coli-flor, cebolla, zanahorias, calabaza, rabanitos, diente de león, berros, endivias, bardana, apio, están recomendados cocinados con agua, aceite y condimentados únicamente con sal marina (todos estos productos han de ser cultivados en la propia localidad (150 km) y a la manera tradicional del país n el que se encuetran).
c. Evitad utilizar otro aceite que el de sésamo, colza o girasol (evitad grasa animal, mantequilla)

Proporciones:

Cereales (70 a 90%) y verduras (30 a 10%) es la mejor proporción. A mayor cantidad de cereales, más rápida será la curación. Podéis eliminar las verduras totalmente durante las primeras semanas.

Masticación completa:

Masticad cada bocado o cucharada 50 veces al menos (si más veces, mejor. Cuanto más mastiquéis, más rápido os curaréis).

No olvidéis:

Mientras que estéis siguiendo la dieta, esforzaos en encontrar las cantidades necesarias mínimas. Esto significa que nadie sabrá vivir felizmente si toma cualquier cosa en exceso dentro del mínimo que necesita para alimentarse (me refiero tanto a calidad como a cantidad). Esto es malgastar, lujo, simple placer sensorial cuya acumulación derivará en el futuro hacia el crimen acompañado de castigo sin ninguna excepción: la desgracia, la tristeza, las enfermedades dolorosas, la pobreza, el debilitamiento del sano juicio, llevará a dificultades, faltas y hacia la muerte prematura, por enfermedad o por accidente, o la esclavitud permanente.

Por medio de este régimen aprenderéis por vez primera en vuestra vida cual ha sido el despilfarro de alimentos que habéis hecho durante vuestra vida cotidiana, y qué libertad infinita y qué felicidad, qué recto juicio podemos poseer. También aprenderéis lo que podéis establecer si os alimentáis con alimentos tan simples y en tan pequeña cantidad.

Los alimentos son el bien más preciado que nos permite realizar nuestra vida y nuestras actividades; comer demasiado, malgastar alimentos que pueden ser útiles a otras personas constituye un crimen funesto. Es como explotar o matar indirectamente a nuestros semejantes. Éste es el primer paso que deberíais dar para restablecer la excelencia de vuestra capacidad de memoria o juicio, que habéis perdido a través de la educación moderna. Toda la desgracia de la humanidad (incluida la guerra) es el resultado de una capacidad inferior del juicio supremo que oscurece la luz y las metas que han sido el ideal de cualquier religión importante de Oriente.


ESCRITO POR GEORGES OHSAWA entre 1960 y 1966. Texto original en Francés ( http://www.lamacrobiotique.com/OHSAWA/Georges_Ohsawa/Guidepratique.html )
Traducción: Agnès Pérez.

*nota libre añadida por la traductora. En el texto original consta “Francos Franceses”.