................................PIL Y MARÍA
CRÍTICA:
Ahondar en la pintura de Yepes no supone ningún esfuerzo. Bien al contrario, es un inmenso placer, una satisfacción que crece a medida que nos adentramos en la complejidad de sus planteamientos.
Porque las suyas son obras de amplia lectura: Son intrínsecamente conceptuales, ya que tras todas ellas hay un mensaje a descifrar, una idea subyacente que -casi siempre- responde a una duda metafísica o a una revelación personal. El alma del artista está como trasfondo, presente en cada tela. Más que sentimientos, que los hay, sus pinturas acogen pensamientos, meditaciones y reflexiones no conclusas.
Yepes- hombre y Yepes-artista entrelazan su presente y su futuro, al unísono, gemelos... ¿quién reflejaría a quién en el espejo? Tampoco hay respuesta a esta cuestión: ambos son la misma esencia, porque ambos son uno, que entiende que arte y vida son indesligables.
Personajes atormentados por dudas universalmente válidas habitan sus lienzos y nos hablan, nos cuentan que el peso que acompaña nuestras existencias es en ocasiones excesivo, que la carga puede ser sufrimiento y dolor. Aunque siempre hay un atisbo de esperanza... una compensación, llámesele amor o amistad o creación artística. Si, porque el arte puede ser una sublimación, una salida, una razón. Y lo es para Yepes...
La paleta cromática de Yepes, basada -como no- en tonalidades eminentemente frías, pondera y enaltece el contenido plástico: Refuerza los argumentos estructurales del propio artista. Sus composisiones casi siempre responden a la exaltación de la figura, porque el ser humano es el centro del universo plástico de nuestro artista.
No podía ser de otro modo... Figuras en primer plano, que amilanan casi al espectador, lo empequeñecen con su cercanía imponente, su rotundidad también, su contundencia y colosalismo. Figuras escultóricas, generosas en volúmenes y materia, sobre fondos tenebristas, envolventes, inquietantes, que sucumben a pinceladas impetuosas y enérgicas y a fuerzas definidamente centrípetas... Y todo bajo una luz siempre diferente, que a veces nos remite al surrealismo (también a De Chirico y a Magritte), en plena e indescifrable y otras nos transporta a los grandes maestros del barroco español e italiano, porque es tenue, matizada, contrastada y eminentemente espiritual.
Yepes, créanme, merece acercamiento y detenimiento. Atrapa, envuelve y cautiva.
Marien Rovalo(Crítica aparecida en la revista "Artes Plásticas" nº 70, Barcelona, año 2000)
CONTACTO:
http://www.yepes.org/
http://comerycallar.blogspot.com/
.................................LA NOCHE DE LA SARDINA

............................LA ORQUESTA DE LA COMA

...........................MIRA QUÉ BUENO

..........................."PÁ GOSÁ"

.................................LA PRIMAVERA

...................................SOL Y LUNA

.................................RECUERDOS DE LA CALETA

..................................EL ROTO

....................................EL PORVENIR DE ESPAÑA

.............................EL BUEN QUESO

...................................EL AFILADOR DE SU ALMA
TESTIMONIO DEL ARTISTA SOBRE SU EXPERIENCIA CON LA MACROBIÓTICA Y LA RELACIÓN DE SU DIETA CON LA PINTURA:
"Mi relación con el arte comienza en mi más tierna infancia. Por causas de fuerza mayor mi madre prácticamente tuvo que abandonarme a mi suerte cuando solo era un bebé. Entonces pasaba interminables horas encerrado en un cercado infantil. Cuando rondaba los dos años mi madre, que había observado mi afición por dibujar monigotes me solía sentar en una alta poltrona delante de una mesa y dotándome de papel y lápiz se iba a cumplir con sus ineludibles obligaciones.
En mi empoltronado aprisionamiento, abrumado por la soledad y el abandono el dibujar monigotes se convirtió en una puerta por donde podía fugarme al reino de la fantasía y de esta forma conjurar el fantasma de la tristeza que rondándome amenazaba con apoderarse de mi alma atribulada.
Un día, para bien o para mal, cansado de tan largos encierros, tomé la decisión de escapar de mi cautiverio en la poltrona sí por las bravas y sin pensármelo dos veces apoyé mis piernecitas en el canto de la mesa y tomando impulso en ella volteé con la poltrona hacia atrás, yendo a estrellarse el hemisferio temporal izquierdo de mi cabecita loca contra el canto en ángulo recto del rodapiés de la habitación. De esa salí vivo de milagro, pero media cabecita mía, esa que tiene algo que ver con la razón, la organización, la perfecta comprensión de tu entorno, etc, quedó para siempre a la altura de aquel fatídico rodapiés picudo. Me quedo, eso sí, mi hemisferio derecho en perfecto estado, el que rige la fantasía, los sueños, lo irracional.. y este se convirtió para mi en brioso corcel sobre el cual surcaría la vida.
Mi vida, por tanto, ha quedado reducida a esa esfera de lo irracional y fantástico, a algo así como un permanente delirio, acompañado de un permanente dibujar muñequitos con los que ilustraba el discurrir de mi fantasía.
Durante los interminables años que pasé encadenado al pupitre de la aborrecida escuela, en los que tuve que padecer la brutalidad y la incomprensión de alumnos y maestros por mis rarezas, el dibujo fue mi tabla de salvación que me permitió surcar tan aciagos momentos.
Y así fue pasando mi vida, como en un sueño, armado de mi inseparable lápiz que cual tizona me libraba de los monstruos que poblaban mis obsesiones. A mediados de los años 70 el estallido de la revolución psicodélica me pilla en plena juventud y me arrastra con su desenfreno. Entonces lo poco que me quedaba de razón quedó completamente oscurecido, bajo el efecto permanente del cannabis y el lsd mi inconsciente se desborda por completo y el poder numinoso de los arquetipos toma las riendas de mi psiquismo, entrando así a habitar en un mundo delirante de fantasía y ensueños completamente descontrolado. Por aquellos tiempos conozco a María, desde entonces mi ángel guardián e inseparable compañera. Fuimos a vivir a una fantástica buhardilla que tenía una terracita desde la que se divisaba toda Barcelona. En ella pasamos un tiempo fabuloso entregados a la música y el dibujo…
Un buen día, cansados de la vida artificiosa de la urbe nos trasladamos al campo con la intención de vivir de la pintura, pero el intento resultó un fracaso, pues aunque me esforcé duro, mi incapacidad para organizar mi labor no pudo sortear la prueba. Gracias a la providencia y la capacidad de María para realizar todo tipo de labores se manifestó inigualable. De forma que ella, con una fe de hierro en mis posibilidades se convirtió en la financiadora de mi proyecto artístico.
En el curso de nuestra errática vida, estando de ocupas en una aldea abandonada en la Sierra de Gúdar (Teruel) conocimos a Contxa, la infatigable apostol de la Macrobiótica. Para entonces estábamos superdispersos y con multitud de problemas físicos y de convivencia con el resto de la peña que poblaba aquel villorrio fantasmal. En esa situación, Contxa no paraba de aconsejarnos encarnecidamente que visitáramos a un consultor Macrobiótico en Valencia, asegurándonos que con la dieta que nos prescribiría arreglaríamos nuestros problemas de salud y alcanzaríamos un perfecto equilibrio emocional y mental. Tanto insistió la buena de Contxa, además de que nosotros ya guardábamos un buen recuerdo de un tiempo que habíamos sido macrobióticos en Barcelona, que finalmente decidimos hacerle caso y para Valencia nos dirigimos, donde te conocimos a ti, fantástica Agnes en tu puesto de secretaria del consultor Antonio Areal.
Este señor nos leyó bien la cartilla y nos envió a casa con los deberes puestos. Comenzamos nuestra nueva vida como Macrobióticos con alegría y entusiasmo, arropados por el grupo que nuestra amiga Contxa había creado en la zona. Los efectos no se hicieron esperar. Muy pronto sentimos que una energía inagotable se apoderaba de nosotros. Era pleno invierno y nos acostábamos a las ocho de la tarde para levantarnos a las cuatro de la madrugada del día siguiente. Entonces nos íbamos a caminar por las montañas cubiertas de nieve a la luz de la luna. Al cabo de unas horas volvíamos a casa y después de darnos unas friegas con agua caliente junto a la chimenea hacíamos un rato de meditación. A continuación desayunábamos y acto seguido María se dedicaba a sus labores y yo a las mías, que consistían en preparar una exposición que me habían organizado en Barcelona. Nunca antes había pintado con tanta fluidez y concentración. Los cuadros fueron saliendo uno tras otro con facilidad y finalmente pude cumplir mi compromiso sin ningún problema.
A continuación nos trasladamos a vivir a un cortijito de las Alpujarras (Granada), nuestra actual residencia. En el nuevo ambiente que nos rodeaba ya no existían macrobióticos. Otra vez estábamos rodeados por gente que le daba al porro, sin ningún apoyo en nuestro empeño por llevar una vida sana y saludable. Por otro lado, con la tensión y el sobreesfuerzo de la mudanza, perdimos ligeramente el control e hicimos algunas tonterías como tomar café. Afloraron a la superficie muchas angustias y tensiones internas. Finalmente llegamos a un estado en el que nos hallamos con la cabeza bastante perdida, entonces, en una fiesta de fin de año volvimos a engancharnos a esos porros que se pasan de mano en mano – es un día – nos dijimos… pero ¡ca! . Fue un día y luego fue otro y otro…
Volvimos a caer en las redes de la intoxicación. Pero esta vez como nuestra sangre estaba bastante limpita, tras la dieta, los efectos fueron devastadores, tanto física como mentalmente y por supuesto artísticamente.
Al cabo de un tiempo, cuando nos hallábamos a los pies del abismo, finalmente vino la reacción. Nos enganchamos a la religión y de esta forma hallamos la fuerza para poder dejar los porros. A la vez, volvimos a la dieta macrobiótica, aunque ya no de forma tan estricta como al comienzo, sino haciendo continuas concesiones al capricho del apetito, así como de las conveniencias sociales. Si bien este tipo de dieta, abierto, en un principio pudo ser conveniente para no caer en la ansiedad y tensión de otro tiempo, a la larga no evitó que fueran surgiendo esos pequeños achaques que tanto fastidian. Por otro lado mi estado creativo era pésimo, por lo tanto, tomamos la decisión de abandonar aquella relajación y volver a la estricta observancia de la regla macrobiótica. Los resultado no tardaron en hacerse esperar. Volvimos a un perfecto estado físico y psiquico que solo se rompía cuando nos otorgábamos alguna licencia en medio de un aprieto.
Pero era tal la afición que le habíamos cogido a estar bien que las licencias fueron disminuyendo hasta alcanzar un nivel en el cumplimiento de la dieta bastante aceptable. Este último invierno lo hemos pasado sin coger ningún catarro, cosa hasta hace poco impensable. En estos momentos nos sentimos llenos de vitalidad y entusiasmo y los problemas que acarrea la vida se nos hacen livianos y llevaderos. Con relación al arte me siento más creativo, aunque en este momento cojo el pincel más bien poco, porque estoy más dedicado a arreglar la casa y trabajar el campo, pero siempre que puedo hago algún dibujillo mediante el que intento alcanzar una mayor soltura y libertad de expresión.
Y esta ha sido, a grandes rasgos, mi vida artística y macrobiótica, dejando de lado en su narración otras actividades que han actuado de modo paralelo como complemento sinergético de las primeras. Estas son la Astrología, la Alquimia, el Chamanismo, la Psicología Yungiana y abarcándolo todo, el Seguimiento a Jesús.
En estos momentos siento que una etapa de mi vida está concluyendo, a la vez que me preparo para abrirme a otra nueva. En esta que concluye he estado peleando por aclarar mi mente y sanar mi cuerpo y por el dominio de las herramientas que he empleado para este fin. Creo que he cumplido mi tarea medianamente bien, a pesar de que mi vida ha sido propia de un tarambana que va dando tumbos. Pero como muy bien decía mi añorado padre en su sabia ancianidad, mientras me señalaba con su mirada: - Dios escribe recto con renglones torcidos-. Así me he sentido toda mi vida, como un renglón torcido pero que a la vez se dirigía de la forma más rápida posible a la fuente de mis anhelos.
Pido a la providencia que en en esta nueva etapa que pronto voy a iniciar alcance a dar los frutos que sus inmensos dones han sembrado en mi alma. Que pueda ser un buen trabajador de Su viña y que sepa anunciar el misterio salvador de Su mesa: la Mesa de la Salvación. Me despido de ti, querida Agnes y de todos los lectores de tu magnifico Blog que hayan tenido la paciencia de llegar hasta el final de estas líneas, con el siguiente lema: Felices Macrobióticos, porque habéis transmutado la mesa de perdición en Mesa de Salvación"
Pil Yepes.
MARÍA:
Acompaña a Yepes y Yepes la acompaña en la vida, transmite también su arte a través de la pintura y de la cocina macrobiótica, elaborando platos con una estética muy "sui generis". No le pedí que escribiera nada porque lo mejor es que entréis en
su blog COMER Y CALLAR ( http://comerycallar.blogspot.com/ ) que es una mezcla de sus inquietudes personales y motivaciones vitales. En él podreis encontrar diversas recetas inéditas, divertidas, nutritivas y creativas.
LAS PINTURAS DE MARÍA:
.....................................AUTORRETRATO
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....................................RETRATO DE JAVIER YEPES

.......................................PIERNAS CRUZADAS

..................................LA MACROLOCA

..................................PLAZA DEL PUEBLO
Gracias Yepes y María por vuestro entusiasmo y colaboración!!
Nutrición para la salud by
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